lunes, 2 de noviembre de 2015

NOVIEMBRE 2015. INICIO. Desde hace muchos años Rosario Santos trabaja para una fábrica de estatuas y otros artículos religiosos, comenzando desde cero, cuando siendo una adolescente un hombre se burló de ella y la amargó hasta el punto de que nunca más volvió a creer en el amor ni en las buenas intenciones de ningun hombre, hasta estos días. Pero a pesar de vivir con el amargo recuerdo del hombre que la traicionó y las circunstancias en que lo hizo, Rosario no ha perdido la belleza ni el gusto por arreglarse dignamente por lo que está convertida en una hermosa mujer, emprendedora y dedicada a su trabajom desempeñándose como una eficaz colaboradora de la prestigiosa empresa a la que ha dedicado su tiempo y esfuerzo y en la que es presa tanto de halagos y admiración como de envidias, principalmente por parte de Jacinto Villalpando, su superior, el cual siempre ha estado obsesionado con ella y no pierde la menor oportunidad para acercársele, siendo la mujer rescatada de las garras del hombre, constantemente, por su gran amiga Consuelo, quien constantemente enfrenta a Jacinto, al que acusa de acosar a muchas de las empleadas de la empresa. Él asegura que no lo pueden echar pues es la mano derecha del dueño absoluto de la empresa y asegura que llegado el momento la noble y bella Rosario tendrá que ser suya a como de lugar. Por su parte la mujer padece los reclamos de Consuelo, quien le asegura que si ella rehiciera su vida con otro hombre distinto al que la engañó y que la pudiera defender, las cosas serían muy distintas para ella, a demás de no tendría que padecer los desaires de su familia, la cual se aprovecha de ella sobre todo desde que Úrsula, la madre de Rosario y su cuñado, Ignacio, enviudaron y unieron sus vidas por lo que la mujer se dedicó más a su nuevo hombre y la hija de este, por lo que desde entonces la han tratado como una apestada. Sin embargo para Rosario vale la pena pues es la única manera de estar cerca de Jesús Niño, su hermano menor, al que no desea dejar solo a merced del resto de su familia, los cuales lo han manipulado siempre, principalmente Úrsula, quien conoce un secreto de su hija con el que la amenaza constantemente segura de que al decir lo que sabe la pobre Rosario lo perdería todo. Con este secreto la ha chantajeado siempre, serciorándose de que su hija no se enamore y por ello jamás se case pues junto con el holgazán Ignacio sacan provecho de ella pues el hombre finge una enfermedad incurable que no le permite realizarse y de lo que es cómplice Angélica, la hija de él y prima de Rosario, a quien envidia por ser exitosa y más bonita y de la que también se aprovecha para cumplir realidad sus caprichos, aparentando un falso amor que en verdad no le tiene y del que Consuelo se ha dado cuenta, razón por la que toda la familia la desprecia y critican su amistad con Rosario, siendo este el tema de interminables discusiones en las que solo Jesús Niño defiende a Consuelo, quien también para él ha sido una amiga y el hombro de desahogo para su hermana, quien es a quien él más quiere. Eun una de esas discusiones, Ignacio asegura al muchacho que si un día llega a saber los pecados de su hermana, no la defenderá como lo hace ahora. Rosario llora en soledad y Úrsula acude a torturarla con sus calumnias y reproches, asegurando que el pecado que cometió es la crúz con la que tendrá que cargar toda su vida.

En otro punto de la ciudad vive el apuesto abogado Santiago Del Moral, un hombre decente y entregado a su familia que descarga todo su amor en su hija, la dulce e introvertida Marielí, despertando esto los terribles celos de su esposa, Lucrecia, la cual no soporta que su hombre pueda querer más a su hija que a ella. Estos celos constantemente son la causa de discusión entre la mujer y su marido, así como también entre ella y Salud, su madre, la cual aconseja a Santiago que se olvide de desvivirse tanto por su hija y busque ayuda para su esposa pues la necesita y un día los celos enfermizos que tiene le harán perder el control. El hombre sospecha que la mujer maltrata a Marielí pero no que ésta la hostiga para que le diga si siente un amor sucio y ruín hacia su propio padre, logrando que Marielí se aleje cada día más de ella. Por ello Salud discute constantemente con ella y le reprocha el dejarse llevar por sus pasiones, mismas que la han llevado a tener realciones extramaritales y rentar hombres por internet, engañando sin limites a su esposo. Lucrecia asegura que debe buscar fuera de casa lo que no encuentra en su propia cama. Alienta a su madre para que revele sus infidelidades a Santiago, jurando que si se atreve la echará para siempre de su lado y la desconocerá como madre. Salud le asegura que si lo hace entonces revelará a todos el secreto que han guardado durante años y entonces sí nadie la respetará ni admirará por lo que creen que es.

Jacinto no deja de hostigar a Rosario, quien se enfrenta a él nuevamente y esta vez son descubiertos por Felipe Lazcano, compañero de trabajo de la mujer y también pretendiente suyo desde hace años. Él sabe de la mala experiencia que la mujer tuvo hace muchos años y le aconseja que se olvide de aquél hombre que la engañó y a él le de una oportunidad pues está totalmente dispuesto a hacerla feliz. Sin embargo Rosario lo rechaza y le hace saber que aunque estuviera dispuesta a empezar una relación con alguien jamás lo haría con él pues sabe que Consuelo lo ama desde muchos años. Felipe asegura que Consuelo debe aceptar que él no puede amarla por lo que Rosario le asegura que lo mismo le sucede a ella con él: No puede amarlo, aunque quisiera, por lo que le pide que la olvide. Pronto aparece Jacinto para asegurar a Felipe que Rosario solamente lo está calentando para tenerlo en sus manos y después aprovecharse de él, como hizo hace muchos años atrás con el hombre que supuestamente la engañó pero que todos saben que solo fue una víctima de las bajas pasiones de ella. Furioso, Felipe está a punto de soltar un puñetazo a Jacinto, pero se contiene.

Santiago, abogado intachable y gran renombre, consulta a su gran amigo Esteban sobre la posibilidad de dar ayuda psiquiátrica a Lucrecia, pues siendo sincero el hombre sospecha que cometió una locura al casarse con ella solo para prteger a su hija, la cual a la mujer parece no importarle y la desprecia desde el día en que nació, a demás de ser posesiva y sufrir ataques de furia que atemorizan a la inocente muchacha. Esteban recomienda a su amigo visitar al famoso psiquiatra Gerardo Covarrubias, a quien el abogado pide que haga una visita a su mujer, en casa, y la convenza de acudir a terapia. El médico hace una excepción con el preocupado esposo y visita a Lucrecia, quien se asombra por la impresionante galanura y sensualidad del hombre, al que visita en su consultorio, dispuesta a conquistarlo.

Berta es la sirvienta fiel de los Del Moral y es cómplice de Lucrecia en todas sus fechorías pues la admira y por ello se presta a los maltratos hacia Marielí, quien incluso teme de la fiel sirvienta, la cuál en veces es presa de los arranques de Lucrecia y jura que algun día encontrará la manera de chantajear a su patrona y conseguir demasiado dinero. Constantemente intenta sacar información a Salud, quien siempre la pone en su lugar y le exige que no se le olvide quién es y qué tan facil la pueden echar de la casa.

Consuelo y Felipe recuerdan lo que sucedió hace muchos años a Rosario y mientras que él llega a sospechar que quizás Jacinto tenga razón respecto a la mujer, la otra la defiende y está segura de que su superior habla por rencor pues desde que Rosario llegó a trabajar a la empresa como empleada de mostrador siempre la molestó esperanzado a que ella se fijara en él, sin éxito. Felipe sabe que eso es verdad pero también cree que Rosario se ha hecho pasar por victima cuando ella también fue responsable de lo que sucedió, al grado de que aquél asunto también afectó a su familia.

Rosario padece las angustias de Úrsula quien le pide dinero para los caros medicamentos de Ignacio y las mensualidades para la universidad de Jesús Niño, a quien su hermana consiente en todo. Él por su parte asegura que no es necesario que estudie en una institución privada por lo que puede ir a una pública pero Ignacio y Úrsula insisten en que él tiene derecho a lo mejor. Rosario accede y después recrimina a Angélica el perder el tiempo en arreglarse y ponerse bonita en vez de trabajar y ayudarla con los gastos de la casa. Angélica, quien es demasiado vaga, asegura que ella jamás trabajará y se está preparando muy bien para poder enamorar a un hombre rico que le de todo lo que merece y así dejar de vivir a sus expensas, recibiendo solo migajas. Rosario le recuerda que no es su responsabilidad encargarse de ella pues para eso tiene un padre y no la culpa de ser lo que es pues finalmente Ignacio le ha dado ese mal ejemplo.

Santiago es contactado por Jacinto para que sea el asesor jurídico de la empresa que dirige. Acuerdan una cita y luego Jacinto habla por teléfono con su jefe, el dueño absoluto de todo, quien le hace saber que se encuentra en el extranjero y nuevamente retrasará su llegada. Jacinto considera que él debería ser el presidente de la empresa puesto que se hace cargo de todo el trabajo de su jefe. Piensa en cómo serían las cosas si éste desapareciera, pues quizás con un mayor rango Rosario lo aceptaría pues está seguro de que la mujer es una ambiciosa.

Consuelo y Felipe hablan de lo que ella siente por él y el hombre le deja claro que él nunca dejará de amar a Rosario, a la que nunca renunciará, seguro de que un día tendrá ojos para él. Consuelo asegura que eso nunca sucederá pues su amiga no tiene interés en rehacer su vida con ningún hombre que no sea su hermano Jesús Niño, quien es su adoración. Aún así Felipe no desiste y asegura que insistirá.Esto causa una pena a la enamorada Marlene, quien cree que su amiga es mucho más bonita y siempre será una sombra de ella. Entonces escucha consejos del ladino Jacinto, quien insiste en que Rosario es sigilosa y ambiciosa y solo cede sus encantos al mejor postor. Furiosa, Consuelo le advierte al hombre que se ande con cuidado pues aunque parece débil Rosario es una mujer fuerte e integra y jamás le permitirá faltarle al respeto y, a demás, tiene quienes la defiendan, pero el mezquino Jacinto está seguro de que todas las mujeres independientes son fáciles y Rosario no es la excepción. Es por ello que de nueva cuenta intenta propasarse con ella en uno de los departamentos pero la mujer con una fuerte bofetada que lo arroja al suelo, lo pone en su lugar, advirtiéndole que si intenta volverse a propasar con ella lo lamentará. Ambos son sorprendidos por Santiago quien al ver a Rosario queda impresionado con su inigualable belleza así como ella se paraliza ante la belleza, el porte y hombría del que será el nuevo asesor legal de la empresa. Le revela a Consuelo que después de muchos años al fin ha aparecido un hombre que la haga sentir la llama del amor platónico. Lo mismo le sucede a Santiago, quien pide a Jacinto que le diga todo lo que sabe sobre esa mujer. El jefe de Rosario solo escupe ponzoña y veneno contra ella, asegurando que es una mojigata que quedó amargada desde que intentó metérsele por los ojos al antiguo director y él solamente se burló de ella. Le advierte al abogado que si la quiere para divertirse perderá su tiempo pues él lo intentó y siempre recibió a cambio desaires y hasta bofetadas. Santiago se marcha pero revela a Esteban lo que ésta nueva mujer ha provocado en él, contándole lo que le han dicho sobre ella. Esteban cree que Jacinto ha hablado como un hombre lleno de rencor que no ha podido conseguir enamorar a la mujer.

Angélica asegura a Jesús Niño que Rosario no es como él cree y que la única razón por la que nunca se casó es que en realidad es una mujer con pasado. Los hermanos discuten y pronto intercede Ignacio, quien asegura al muchacho que lo que Angélica le ha dicho es verdad pero deben olvidarse de ello puesto que Rosario ha sufrido mucho. Jesús Niño no cree ni en su padre ni en su hermana y está seguro de que nadie de su familia aprecia a su hermana Rosario por otras circinstancias que él descubrirá.

Marielí, quien por su desaliñada apariencia e introvertida personalidad padece burlas de sus compañeros en la universidad, conoce pronto a Denisse, una desadaptada y rechazada igual que ella y que le ofrece su amistad. Ambas logran hacerse buenas amigas y comparten su gusto por el mismo chico: Cristian Zambrano, el apuesto y vanidoso chico popular de la universidad y en el cual está interesada Génesis, una chica popular que no pierde oportunidad para ofrecérsele al muchacho y se burla de las otras dos asegurando que ellas ni en sus sueos estarán con un hombre como aquél, con el que sueñan. Denisse se enfrenta a Génesis y la ridiculiza delante de todos por ser una tarada que lleva años en la universidad sin poder graduarse. Iris reclama a Cristian el reírse de las burlas de los demás y él le deja claro que si algunas veces ha estado con ella ha sido por diversión pero amás la tomará en serio.

Santiago descubre a Jacinto maltratando verbalmente a Rosario y Consuelo, a las que tacha de ser unas buenas para nada y luego intentar propasarse con la primera, quien sale furiosa de su oficina y jura estar cansada de sus acosos. Pronto Santiago advierte a Jacinto que si se entera que ha vuelto a molestar a Rosalba será él mismo quien se encargue de refundirlo en la cárcel por acoso sexual y rechaza la oferta de ser el asesor jurídico de la empresa. Al salir se vuelve a topar con Rosario en el estacionamiento y ella se disculpa por la escena que presenció cuando Jacinto la acosaba. Santiago le da su tarjeta y le pide que lo llame en cualquier momento en caso de que necesite de su asesoría o ayuda. Ambos no pueden quitarse la mirada de encima y él la invita a tomar un café. Hablan de la relación que ella tiene con sus compañeros en la empresa, principalmente con Jacinto, el cual abusa del poder que el dueño de la empresa le ha dado al convertirlo en director general y a quien Santiago asegura conocer desde hace muchos años. Ambos pasan un rato agradable y son vistos por Jacinto, quien enfrenta a Rosario al volver al trabajo y la acusa de ser una zorra que se encama con el mejor postor. Ella lo abofetea vilmente y cuando el hombre está por regresarle el golpe intercede Felipe para defenderla y amenazar a Jacinto con denunciarlo para que pierda su puesto y hasta su trabajo. 
Jacinto jura que se vengará de los dos y decide despedirlos. Rosario le suplica que no lo haga y entonces él pide hablar con ella a solas. Le revela que la única forma de que ella recupere su trabajo es entregándose a él de la misma forma en que lo hizo hace muchos años con el antiguo director. Rosario rechaza la oferta y se desahoga con Consuelo cuando le dice que ha perdido su trabajo. Esta le aconseja que le pida ayuda a Santiago pero Rosario no quiere llenar de problemas al hombre, con quien la audaz Consuelo se comunica para decirle lo que le ha sucedido a su amiga. Santiago decide actuar y su familia lo nota molesto. Él les miente diciendo que un cliente se encuentra en una situación difícil que él debe resolver lo más pronto posible. La celosa Lucrecia pregunta si ese cliente es una mujer o si él la engaña, despertando así una nueva discusión que hace que el abogado s refugie en Marielí, quien le asegura que Lucrecia no solo está enferma, sino que en realidad es mala. La mujer por su parte discute con Salud pero es apoyada por Berta.

Úrsula ataca a Rosario al enterarse que esta perdió su trabajo y al saber las razones le aconseja que busque a Jacinto y se entregue a él pues en ningun otro lado ganará el sueldo que le dan en la empresa religiosa solo porque el director está encaprichado con ella. Rosario no entiende como su madre puede aconsejarle eso e interviene Angélica, quien asegura que la negativa de su prima es porque de esa manera tiene a Jacinto encaprichado y atado a ella. Rosario suelta una fuerte bofetada a Angélica, quien es defendida por Ignacio y Úrsula. No así por Jesús Niño, quien lo ha escuchado todo y no entiende como todos pretendan abusar de su hermana, a la que le revela saber que hay un secreto que todos guardan y por el que abusan de ella, prometiendo que cuando él ya sea autosuficiente se irá con ella, lejos de todos. Úrsula ríe y le asegura al muchacho que para cuando ese día llegue él sabrá una verdad que lo hará odiar para siempre a su hermana adorada.

Marielí intenta acercarse a Lucrecia pero ésta la rechaza y acusa de ser una tonta por lo que la muchacha sufre amargamente y es consolada por Salud, quien le asegura que su madre está enferma de los nervios y no sabe lo que hace pero ala muchacha, aunque muda, sabe que su madre la desprecia desde que nació y la odia porque Santiago solo pasa tiempo con ella. Sin embargo la abuela sabe que el rechazo de Lucrecia hacia su hija se debe a un secreto del pasado que las dos han ocultado siempre.

Santiago busca a Rosario y le asegura que recuperará su trabajo. Se presenta ante Jacinto como el abogado de la mujer y le asegura que si su cliente no se reincorpora a sus labores entonces lo demandará por acoso sexual y su palabra será respaldada por casi todas las empleadas mujeres de la empresa pues a todas él las ha acosado de alguna manera y también lo demandarán. A Jacinto no le queda más remedio que devolver a Rosario su puesto para luego soprenderla a solas y amenazarla, asegurando que hablará con su adorado hermanito y le contará la verdad. Ella lo reta a que lo haga y entonces él hablará con la policía, los diarios, y él perderá su puesto y nunca más nadie lo volverá a contratar.

Jesús Niño y Marielí se conocen en la universidad y él la defiende de las agresiones de Génesis y el rechazo de Cristian, con quien tiene un enfrentamiento por lo que los tres son enviados con el profesor Alirio Bautista, psicólogo de Denisse y amigo de Gerardo, con quien los muchachos tendrán sesiones. Cristian se niega asegurando que esos grupos son para perdedores y él es un chico popular. Amenaza con hablar con su padre para cerrar la escuela pero Alirio no cree en sus amenazas por lo que al muchacho no le queda mas que cumplir con la sansión impuesta por sus superiores.

Durante muchos años Ignacio y Úrsula han vivido comodamente gracias a Rosario pero también disfrutando de la fortuna que el padre de la muchacha dejó a su hija, quien ignora la existencia del testamento así como ignora que en realidad Úrsula no es su verdadera madre. El matrimonio disfruta recordando cómo se las ingeniaron para matar al hombre para apoderarse de su pequeña fortuna, cuando este descubrió que su esposa era amante de su cuado. Pero pronto Úrsula se lleva una fuerte sorpresa cuando se encuentra frente a ella a Teobaldo, quien le asegura que su plan para matarlo no funcionó y ahora ha regresado para contarle a su hija la verdad: Que él no está muerto y que ella no es su madre pero sí es una asesina. Úrsula jura que no permitirá que entere a nadie de su secreto pero Teobaldo está dispuesto a todo y busca a su hija para decirle la verdad pero Úrsula logra impedir que lo haga, argumentando que el hombre es un viejo amigo para luego revelar a Ignacio que sus planes fracasaron y su marido no murió y ahora desea echar abajo todo lo que lograron. Ignacio cree que deben eliminar a su enemigo y esta vez no pueden fallar. No sospechan que la presencia del hombre ante Rosario le han hecho a esta recordar a padre muerto. La mujer revela a Consuelo que ese hombre tenía mucho parecido con su difunto papá.

DICIEMBRE 2015. Lucrecia le cuenta a Salud que se ha encaprichado con el doctor Gerardo Covarrubias y está dispuesta a hacerlo su hombre a como de lugar pues sabe que dentro de ese hombre serio y correcto se esconde un ardiente amante capaz de hacerla sentir lo inimaginable Las escucha Marielí, quien con llanto acusa a su madre la cual exige que no le diga nada de lo que escuchó a su padre o de lo contrario le hará mucho daño. La amenaza con encerrarla en el sotano, como lo hacía para castigarla desde que era una niña, por lo que la sufrida muchacha corre a esconderse en su habitación mientras Lucrecia disfruta aterrándola en complicidad con Berta. Salud, quien lo presencia siempre todo, asegura a su hija que los molinos de Dios muelen demasiado fino y un día a ella ese mismo Dios la va a triturar. Lucrecia asegura que ese Dios debe estar consciente de que ella odia a su hija por haberle arrebatado el cariño y la atención de Santiago, quien se olvidó de ella desde que tuvo a Marielí en sus brazos. Mientras, la muchacha padece la maldad de Berta, quien le hace saber que su madre ha engañado a su padre siempre. Marielí llora desgarradoramente y sale de casa sin que la sirvienta la pueda detener por lo que Berta es cacheteada por Lucrecia cuando esta se entera. Marielí busca a Denisse y en el camino se encuentra a Jesús Niño, al que le pide que se la lleve lejos, donde se olvide de todo. El muchacho la lleva a un parque en el que son vistos por Angélica, quien le cuenta a Úrsula que sus planes están dando resultado y Jesús Niño está saliendo con una muchacha rica. Ignacio considera que ahora no queda más que comprometer a los jovenes enamorados para que se casen y puedan gozar de la fortuna de la pobre enamorada.

Cansada del rechazo de Felipe, Consuelo vive una aventura en los brazos del atractivo Mauro, quien siempre ha estado enamorado de ella y que no es más que un raterillo que se hace pasar por alguien decente. Él intenta hacerle el amor pero ella lo rechaza y le asegura que solamente serán amigos. El asegura que la hará caer y entregarle su virginidad a como de lugar. Se burla de ella con su amigo Pantaleón, con quien ha planeado muy bien enamorar a Consuelo para así poder entrar a la empresa ganándose la confianza de todos y llevarse todo el motín.

Teobaldo insiste en revelar a Rosario que él no está muerto y Úrsula intentó asesinarlo en complicidad con Ignacio para cobrar su seguro de vida y apoderarse de todo lo que ha ocultado que tiene, a demás de que ella en realidad no es su madre. Es por eso que acude al abogado Esteban De la Fuente, quien decide ayudarlo y comparte con Santiago de su caso. Esteban hace una visita a Úrsula, quien asegura que su marido está muerto. Son casi descubiertos por Rosario, a la que la mujer miente diciendo que se ha enterado, después de muchos años, que Teobaldo las heredó y no murió en la ruina como había dicho. Rosario insiste en hablar con Esteban pero Úrsula lo impide, mientras que el hombre comienza un juicio para recuperar todo cuanto le pertenece y Úrsula es citada. Esta le asegura que le regresará absolutamente todo a cambio de que desaparezca de sus vidas pero el hombre insiste en que hablará con Rosalba y le contará la verdad así sea lo último que haga en su vida. Por ello, asesorado por Esteban, el hombre recupera todo cuanto le pertenece y lo pone a nombre de su única hija, a la que está dispuesto a recuperar. La busca en las empresas pero las circunstancias y Jacinto le impiden que se acerque a ella por lo que se presenta en su domicilio, donde discute con Úrsula, quien le promete que llevará a Rosario al lugar en el que el hombre vive. Teobaldo le cree y se sorprende cuando más tarde aparece frente a él a Ignacio, quien le revela que él y Úrsula han estado engañando a Rosario para sacarle dinero. Teobaldo maldice a su ex mujer y esta le jura que si no desaparece se arrepentirá dpero el hombre insiste en ver a su hija y revelarle toda la verdad: Que ella no es hija de Úrsula, sino de la primera esposa de él. No cuenta con que la mujer está decidida a todo por lo que discuten y pronto Teobaldo se hace de palabras con Ignacio y ambos terminan a los golpes. Úrsula, desesperada, toma un martillo y lo golpea en la cabeza, matándolo. Se aterra y pide a Ignacio que desaparezca el cuerpo pues finalmente todos creían a Teobaldo muerto.

Esteban y Angélica se conocen y ella no descansa hasta atraer toda la atención del hombre, enterándose de que es un hombre de prestigio, soltero y poseedor de una inmensa fortuna por lo que se decide a conquistarlo. No sospecha que él está preocupado por la repentina desaparición de Teobaldo y cuando descubre de quién es hija la muchacha decide hacerle creer que ha caido en su juego para llegar a la verdad.

Lucrecia se atormenta recordando el pasado y llora amargamente. Confiesa a Salud que, a pesar de amar a Santiago con todas sus fuerzas no ha podido olvidarse del hombre al que se entregó en el pasado, el cuál le recuerda a todo momento Marielí, siendo este el verdaero motivo por el que la desprecia. Salud sabe que eso no es verdad y le recuerda a su hija que desprecia a su hija desde el momento en que la parió por ser el símbolo de su engaño, el resultado de sus bajas pasiones y no ser hija legítima de Santiago. 
Detrás de las puertas, Berta escucha esta conversación y se asombra al enterarse de la verdad de su patrona, la cual logra seducir a su psiquiatra, Gerardo, al que busca en su domicilio para entregársele. El hombre le corresponde. La hace suya y están a punto de ser descubiertos por la hija de él, Denisse, quien finalmente no lo hace y más tarde cuenta a su padre que ha hecho amistad con Marielí. Gerardo se sorprende pues su hija ahora es amiga de la hija de su amante.

Finalmente Cristian hace suya a Génesis, a la que luego desprecia asegurando que es una fácil como todas, a demás de no darle el menor placer. Ella se decepciona de él, quien en poco tiempo ha encontrado en el grupo del profesor Alirio a un verdadero grupo de amigos, enamorándose poco a poco de Denisse, a la que se acerca. La muchacha lo rechaza y le asegura que no permitirá que se burle de ella. Pronto la muchacha, así como Marielí y Jesús Niño son atacados dentro del plantel y es Cristian quien demuestra su amistad al defenderlos para luego pedirles que sean amigos. Cuando Génesis los descubre se burla de ellos.

Federico Zambrano es un poderoso mafioso y tiene negocios con Jacintos, por medio del cual conoce a Rosario, de la que se enamora desde el primer momento en que la ve y no hace caso de las advertencias de su cómplice, quien le hace saber que la mujer no es fácil y está protegida por empleados como Felipe y Consuelo. A Federico poco le importa y asegura que no ha existido mujer que se le resista por lo que decide cortejar secretamente a la inocente Rosario, quien cree que los regalos que le llegan son de Santiago, compartiendo esta emoción con Consuelo y destrozando el corazón de Felipe. Cuando Jacinto descubre las sospechas de la mujer se burla de ella y le hace saber que es una estúpida pues el abogado Del Moral es un hombre casado. Rosario sufre irremediablemente y no comprende como de nueva cuenta se enamoró de un hombre prohibido. Se desahoga con Consuelo, quien la llena de esperanzas.

Santiago y Lucrecia discuten constantemente pues él está cansado de los celos de la mujer hacia su propia hija. Se sorprende cuando el hombre le pregunta si ella le ha sido infiel y teme a que él haga lo mismo, pues es la única razón que explicaría el porqué de sus celos enfermizos. Lucrecia llora asegurando que desde que parió a Marielí él se olvidó de ella como mujer y cumplirle como marido. El hombre intenta hacerle el amor pero en Lucrecia solo ve el rostro de Rosario, por lo que no puede corresponderle a su cónyugue, la cual sufre pues sabe que en realidad a su hombre se le ha apagado la llama del amor. Se desahoga con Salud, quien le hace saber que ella misma provocó que eso sucediera, con sus celos, sus reproches; presionándolo todo el tiempo. Le aconseja que no se sorprenda cuando se entere de que us marido tiene otra mujer. Lucrecia jura que aquella que se atreva a intentar robarle a su marido morirá.

Mauro insiste a Consuelo para que esta se entregue a él y Rosario aconseja a su amiga para que se aleje de ese hombre, segura de que solo desea aprovecharse de ella, sin embargo Consuelo cree que es precisamente ella la que se aprovecha de él pues no lo ama y le ha dado una oportunidad para así olvidarse de Felipe, quien a su vez se lleva una fuerte impresión cuando se encuentra con Humberto Larios, quien le dice que ha regresado para recuperar a Rosario. Felipe le aconseja que se aleje de ella pero el hombre está dispuesto a todo por recuperarla. Luego se presenta ante Kenina y Génesis, su ex esposa y su hija, la cual se alegra de verlo. No así la ex, quien le deja claro que si ha regresado con mentiras y sin un solo quinto, entonces desaparezca. Humberto le pide ayuda pues no tiene siquiera en donde vivir decentemente pero Kenina no está dospuesta a caer en sus juegos y le prohíbe que busque nuevamente a Génesis pues esta vez no podrá utilizarla para sus objetivos.

Marielí se ha enamorado de Jesús Niño y Salud le asegura que con un poco de confianza en si misma podría conquistarlo. Lucrecia aparece y con burlas asegura que eso jamás será posible pues su hija no es más que una pobre tonta y muda incapaz de despertar interés en ningún hombre. La malvada madre hace sufrir a su hija y Salud la enfrenta jurando que si se atreve a destruir las ilusiones de Marielí entonces delatará sus secretos. Santiago las sorprende y pregunta qué sucede y a pesar de los intentos de Lucrecia para que su madre calle Salud revela al hombre del sufrimiento de su hija gracias a Lucrecia, quien la ha atormentado con su rechazo y sus ofensas. El matrimonio discute y nuevamente Lucrecia culpa a su marido de todo su sufrimiento. Él asegura que se divorciarán y se irá lejos con su hija. Entonces la desesperada Lucrecia intenta suicidarse cortándose las venas. Es llevada de inmediato al hospital, donde la ponen a salvo. Gerardo acude a su lado y le promete que no se separará de ella para luego decirle a Santiago que su mujer necesita de mucho amor y comprensión. Santiago sufre y revela a Esteban arrepentirse de haberse casado con su esposa por el error de haberla embarazado. Al notar la desesperación del hombre Salud se decide a contarle la verdad pero Berta la detiene tras advertirle que solo empeorará las cosas pues Lucrecia ya ha demostrado que sin su marido para ella la vida no tiene sentido.

Ignacio y Úrsula presionan a Angélica para que se enrede y comprometa a un hombre con dinero suficiente para explotarlo. La muchacha deja claro a sus padres que lo ha encontrado, que es Esteban De la Fuente y que cuando se case con él lo que menos hará es seguir los pasos de su hermana, la cual se cree todo lo que le dicen. Rosario la ha escuchado y exige a su familia que le digan qué es lo que le ocultan. Úrsula llora amargamente y asegura a su hija que Ignacio está muy enfermo y necesitan más dinero para poder operarlo. Rosario asegura que ella no puede gastarse todo su dinero en el hombre, al que pregunta si no tiene familia que lo ayude y es convencida por el llanto de Angélica y Úrsula, quien al estar a solas la maldice por considerarla una miserable y asegura que nunca sabrá la verdad de sus origenes ni que ella fue la que dos veces asesinó a su padre, así como terminó con la vida de la maldita de su madre. Luego ríe al leer la cifra del cheque que su hijastra le ha dado.

Jesús Niño aconseja a Rosario que no crea en las lágrimas de Angélica y Úrsula pues él sospecha que no son sinceras. Revela lamentar tener un padre como Ignacio, del que sospecha que no está enfermo y que solo sigue consejos de Úrsula para sacarle dinero. Le pide nuevamente que huyan lejos y Rosario le pregunta si él la perdonaría si le dijera que en el pasado hizo algo muy malo, aunque sin querer, y que eso la ha hecho vivir con terribles remordimientos que la acosan como fantasmas. Jesús Niño la toma de las manos y le asegura que para él ella es sagrada y sabría entender todos sus errores pues es testigo de que hayan sido lo que fuera, los ha pagado muy caro. Los dos hermanos se dan un fuerte abrazo.

Marielí revela a Salud estar enamorada de Jesús Niño. La abuela la alienta para que se deje llevar y promete guardarle el secreto para no permitir que Lucrecia empañe su felicidad.

A la empresa se presenta Octavio Moncado, el dueño absoluto del emporio y al que Jacinto no deja de hacer reverencias. El hombre exige hablar con las personas encargadas de hacer los diseños de su producción y, creyendo que será para quejarse, Jacinto escupe veneno contra Rosario, asegurando que la mujer se enreda con sus compañeros de trabajo. Octavio le pregunta porqué no la ha despedido entonces y exige verla. Se sorprende al conocerla y darse cuenta de que es una mujer pulcra y con principios. La felicita por sus diseños y propuestas y nota incomodidad en ella ante la presencia de Jacinto, a quien le pide que se retire. Le pregunta si el hombre ha intentado propasarse con ella y nerviosa responde que no. Pero pronto Jacinto la intimida en el elevador e intenta propasarse con ella tras amenazarla con hacer que el mismo dueño la despida al enterarse que es la mujer por la que hace tantos años la empresa se vio envuelta en un escándalo. Ella le da un golpe bajo y lo abofetea, siendo descubiertos por personal y el mismo Octavio, quien exige que se le diga qué es lo que sucede. Jacinto dice mentiras afirmando que Rosario es una mujerzuela que se le insinuó. Consuelo asegura que eso es una mentira del hombre. Repentinamente aparece Santiago cuando Rosario jura que lo que ha dicho Jacinto es mentira así como no poder trabajar en una empresa donde a la mujer se le usa para satisfacer las pasiones más bajas y ruines de sus jefes por lo que prefiere renunciar. Se marcha y Santiago la alcanza y le pide que no renuncie y enfrente a Jacinto, al que Octavio reprende y le recuerda que no es la primera vez que tienen un conflicto de esa magnitud. Jacinto le dice a su jefe que Rosario es la mujer por la que hace tantos años se vieron envuéltos en un escándalo y Octavio la recuerda entonces. Asegura a Jacinto que el único escándalo que existió fue provocado por él, por sus chismes e intrigas, asegurando que en ese entonces lo nombró director por los años que llevaba prestando sus servicios a la empresa y el cual puede perder si vueve a ventilar asuntos que no le corresponden. De pronto ante ellos aparece Consuelo para decirle a Octavio que no solo Rosario ha padecido los acosos de su jefe, sino muchas otras empleadas que resisten solo para no perder su empleo. Jacinto estalla contra Consuelo, a la que asegura que a ella jamás la ha tocado por fea, desenmascarándose a sí mismo. Luego ella acude a Rosario, la cual está dispuesta a presentar su renuncia pero la amiga le hace ver que en los negocios, como mujeres, siempre se encontrarán con mezquinos que intenten seducirlas por lo que deben aprender a luchar con ello y contra ellos. Es entonces que la fuerte Rosario piensa en que no es juso que se vaya si finalmente perderá todo para que Jacinto nunca pare por lo que decide quedarse, enfrentando al hombre, a quien Octavio, quien ha hablado con otros empleados, le advierte que si vuelve a saber de otro incidente suyo será la misma Rosario Santos quien ocupe su lugar.

Cristian no deja de perseguir a Denisse, a quien Alirio aconseja que se de una oportunidad con el muchacho y deje de sentirse inferior a los demás. Ella habla con el chico, quien le promete cuidarla. Se dan un guerte beso y son vistos por Génesis, quien se abalanza contra la muchacha para desgreñarla e insultarla. Cristian la defiende y exige a Génesis que nunca más se acerque a ellos o lo lamentará. Génesis jura que les hará la vida imposible por lo que después Cristian habla con Antolín, hombre de confianza de su padre, Federico, para pedirle que le quite de en medio a una muchacha que comienza a complicarle la vida. Antolín promete que dará un buen susto a Génesis.

Alirio sabe que Marielí sufre de traumas emocionales y acude a hablar con Lucrecia, quien solo se burla de él y asegura que su hija es una estúpida. Se marcha y Salud escucha al hombre, quien le dice que ahora ha comprendido porqué su alumna y paciente ha crecido con sentimientos de inferioridad y es tan retraída. Salud llora y confiesa que su nieta ha vivido siempre en un infierno que su propia madre le ha provocado. Alirio entonces visita a su amigo, Gerardo, al que descubre bresándose con Lucrecia.

Jesús Niño, inspirado por el romance entre Denisse y Cristian, pide a Marielí que sea su novia y ella acepta. Se besan y luego él le cuenta a Rosario que se ha enamorado y ella lo felicita. Luego sorprende a Úrsula demasiado nerviosa y le pide que le diga qué es lo que la tiene así pero la mujer se niega a hablar. Rosario escucha el timbre y al abrir la puerta se sorprende cuando ante ella ve a Santiago con un hermoso ramo de rosas y una botella de champange, pidiendole que hablen y suplicándole que no renuncie pues nadie más que ella puede lograr el éxito de las empresas Moncada. Ella asegura que no ha renunciado y no la hará pues enfrentará a Jacinto hasta el final. Él promete que la ayudará y entonces la besa y la mujer lo rechaza pues sabe que es un hombre casado. Santiago asegura que pronto estará divorciado pero ella no le cree y le revela que esa historia y todas las palabras que de ahora en adelante él le pueda decir ya las ha escuchado antes. Al quedar sola descubre que Jesús Niño está presente y éste le pregunta si el secreto que tanto guardan es que ella fue la amante de un hombre casado. Rosario se niega a contestar pero él la acosa con preguntas y Úrsula interviene exigiéndole que le diga la verdad a su hermano. Con llanto Rosario acepta que sí y entonces Úrsula comienza a envenenar la mente de su hijo menor, al que asegura que Rosario es una hipócrita que se las da de puritana cuando en su pasado era una cualquiera.

Mauro y Pantaleón roban una joyería pero no todo es de gran valor a excepción de un anillo que, aconsejado por Pantaleón, Mauro regala a Consuelo para pedirle que le dé una oportunidad para demostrarle su amor. La besa y ella, dispuesta a arrancarse a Felipe del corazón, le corresponde aceptando ser su novia oficialmente. Pronto presume el regalo a Felipe, quien la felicita por intentar ser feliz para luego ignorarla. Consuelo llora amargamente en los baños de la empresa y pronto se topa con Jacinto, quien la intimida.

Gerardo habla con su sirvienta, quien le dice que Denisse se comporta de manera extraña desde que es novia de Cristian y se lo pasa todo el día en la calle. El hombre esculca entre las cosas de la muchacha y descubre que está consumiendo drogas por lo que decide que tiene que actuar de inmediato. Llama a un centro de rehabilitación y hace saber a Denisse que la internará. Ella niega rotundamente consumir drogas y promete a su padre que nunca las consumirá. Luego habla con Cristian, al que le dice lo que sucedió. Él le pide que tenga cuidado pues nadie puede enterarse de que en realdiad venden las drogas en la universidad.

ENERO 2016. Humberto ronda la empresa y pronto es visto por Jacinto, quien habla con él y le hace saber que Rosario ha ascendido y si se descuida pronto podría ocupar la dirección. Humberto asegura que no se ha olvidado de la mujer y haber regresado solo para recuperarla. Revela que hace años dejó a su esposa pues cuando esta se enteró de la verdad lo rechazó y lo alejó de su hija. Jacinto le cuenta al hombre que su amada Rosario ha cambiado mucho y se convirtió en una amargada que desprecia a los hombres.

Alirio hace saber a Lucrecia que está al tanto de su relación extra marital y amenaza con desenmascararla ante Marielí para que esta saque de su mente la imagen de mujer perfecta que tiene sobre su madre. Lucrecia jura al hombre que eso jamás sucederá y le advierte que si interfiere en su vida hará que lo corran de la universidad.

Marielí es consolada por sus amigos cuando les cuenta lo que su madre hizo. Jesús Niño no se aparta de ella mas descubre que Cristian y Denisse venden drogas. Les guarda el secreto mas les deja claro que ni él ni Marielí pueden pasar tanto tiempo con ellos ya que se exponen a ser sus cómplices en caso de que los descubran.

Esteban se da cuenta de que Angélica le miente cuando le pregunta por su familia, a la que el hombre desea conocer pero ella asegura que se encuentra de viaje. Le menciona a Teobaldo y descubre que la muchacha ignora la existencia del hombre por lo que luego habla con Santiago, quien le comparte como se siente respecto a Rosario, descubriendo así que la mujer es la prima de Angélica y la hija de Teobaldo.

Consuelo se entrega a Mauro, quien le asegura que la hará la mujer más feliz si acepta casarse con él. Consuelo no se siente segura pues en el fondo todavía no lo conoce como quisiera. Lo habla con Rosario, quien le aconseja que se fije muy bien en lo que hará pues el hombre no le inspira confianza. Confiesa que ella no puede arrancarse a Santiago de la mente y se culpa por amar a un hombre casado nuevamente, como si ese fuera su destino, su crúz. Consuelo le hace saber que amar no es malo y ella no tiene la culpa de enamorarse de los equivocados. Le aconseja que no se culpe y que solo se vonvenza de que su única crúz es su familia, de la cual se puede deshacer si un día decide decir la verdad. Rosario llora lamentando la falta que le hace su padre. Todavía no comprende como fue que murió en extrañas circunstancias. Consuelo dice no dudar que el hombre se haya suicidado al darse cuenta de la clase de mujer con la que se casó. Rosario, molesta, pide a su amiga que no vuelva a expresarse así de su madre. Sale y se topa con Santiago, quien le revela sentirse mal y no poder dejar de pensar en ella. La besa apasionadamente y ella le corresponde para luego reaccionar y rechazarlo. Le pide que no la obligue pues ella sabe que es casado y que los hombres como él jamás dejan a sus mujeres por lo que con llanto le dice que no puede aceptar ser la otra y se marcha llorando. Él va tras ella y la convence de llevarla a su casa, desde donde los observa Úrsula, la cual enfurece y al ver entrar a su hija la abofetea asegurandole que no le permitirá que se comporte como una cualquiera. Rosario se defiende y discute con su madre pues ésta siempre le ha ocultado secretos. Ambas se echan en cara demasiadas cosas en las que incluso Ignacio y Angélica interfieren, al punto en que Jesús Niño estalla y pone en evidencia a su propio padre, descubriendo así Rosario que Ignacio no está enfermo y puede caminar cuando el hombre se pone de pie para defender a Angélica. Rosario no puede creer que su familia sea tan ruin y asegura que no los ayudará más. Úrsula la amenaza con decir la verdad y Rosario la reta a que lo haga pues ella también tiene mucho que decir y será ella la que salga perdiendo. Jesús Niño pide a su hermana que se marchen lejos pero Úrsula no lo piensa permitir. La pobre Rosario sufre en soledad mientras que su hermano discute con sus padres, a los que revela sentirse avergonzado de ellos. Úrsula lo abofetea cuando acusándola de ser una hiena le reclama el preferir a su sobrina por encima de su propia hija.

Lucrecia aparenta sufrir una crisis nerviosa por lo que asusta a su familia y el doctor Covarrubias acude a atenderla. El hombre habla con Santiago, a quien le dice que su mujer está casi curada y fuera de peligro desde hace mucho tiempo y que quizás la crisis solo haya sido una confusión. Salud aconseja a Santiago que no caiga en los chantajes de su esposa, la cuál solamente desea controlarlo.

Cuando Consuelo se entera de las amenazas de Úrsula a Rosario, se enfrenta a la madre de su amiga, a la que se atreve a abofetear tras sus insultos para luego revelarle que ella sabe que el padre de Rosario está vivo y la está buscando. Esto estremece a la malvada Úrsula, quien revela a Ignacio temer a que la amiga de su entenada abra la boca y los descubran por haber matado a Teobaldo. Ignacio intenta tenderle una trampa a Consuelo para así asesinarla en su propia casa pero por accidente es Felipe quien acude a casa de la mujer para recoger su computadora mientras ella se encuentra con Mauro. Felipe es apuñalado por Ignacio, quien se sorprende al descubrir que se ha equivocado y huye, mientras que Felipe llama a una amblancia desde su celular. Agentes del ministerio público acuden a tomarle declaración y él asegura que no vio a su atacante pero luego exige a Consuelo que le diga qué problemas tiene con el padrastro de Rosario pues él lo apuñaló con toda la intención de matarla a ella. Consuelo le revela saber que el padre de su amiga está vivo y que desapareció cuando intentaron matarlo pero ha regresado para recuperarla. Felipe considera que Rosario debe saber la verdad pero Consuelo teme a que su amiga se lleve una gran decepción al darse qué clase de familia tiene.

Santiago no deja de cortejar a Rosario, quien tras hablar con Octavio, quien le recomienda que se de una oportunidad para el amor, finalmente decide volverse su amante. Los dos viven intensamente su amor y pronto ella recibe una llamada misteriosa en la que le advierten que si no deja en paz a Santiago entonces tanto ella como él lo pasarán muy mal. Rosario cuelga. Cree que esa llamada pudo haber sido de la esposa de su enamorado, al que revela lo sucedido. Ninguno sospecha que el que ha llamado ha sido Antolín, por ordenes de Federico, quien jura que si Rosario no se aleja de Santiago, será el mismo abogado quien pague las consecuencias. Lamenta que nuevamente después de muchos años, ambos vuelvan a ser rivales al haberse obsesionado con la misma mujer.

Alirio descubre a Lucrecia maltratando a Marielí por lo que interviene para defender a la muchacha, a la que le dice que su madre no es lo que todos creen. Lucrecia ordena al hombre que calle pero este está dispuesto a revelar su secreto. Finalmente la repentina presencia de Salud y Berta hacen que el hombre se marche pero Lucrecia comienza a acecharlo hasta sorprenderlo en un estacionamiento, donde lo arrolla con su auto repetidas veces hasta serciorarse de que ha muerto.

Jacinto se lleva una terrible sorpresa cuando Octavio le hace saber que dejará de ser el director de la empresa puesto que el hijo del hombre, al igual que el resto de su familia, dejará de radicar en el extranjero y está dispuesto a llevar las riendas de la empresa. A solas, Jacinto estalla en rabia y maldice a su jefe, asegurando que hará imposible la vida de su hijo. Luego descarga su furia contra Rosario, a la que besa por la fuerza. Ella lo abofetea y él está a punto de regresarle el golpe pero se contiene.

Úrsula y Ignacio se encuentran desesperados pues ella ha descubierto que Angélica tiene amoríos con quien fuera el abogado de Teobaldo. Ignacio exige a su hiija que termine toda relación que tenga con Esteban mas ella se niega y advierte a su padre que si interviene en sus planes no se tentará el corazón para desenmascararlos a él y su mujer ante Rosario.

Mauro y Pantaleón conocen a Antolín, quien les ofrece trabajar para Federico y ganar mucho dinero. Los dos aceptan y con el adelanto que recibe Mauro invita a cenar a Consuelo, quien acude al hospital al lado de Felipe, quien repentinamente se encuentra en estado delicado de salud. Él pide perdón a la mujer por no haberse dado la oportunidad de amarla y le asegura que de tener futuro se hubiera dado la oportunidad. Le suplica que se aleje de Mauro pues este no es bueno y luego muere, llenando de terrible sufrimiento a sus allegados.

Jesús Niño conoce a la familia de Marielí y Lucrecia muesta su repulsión hacia el muchacho, al que deja claro que su hija se casará con alguien de su misma alcurnia y no con un pobre becado de universidad que lo único a lo que puede aspirar es a tener un trabajo de quinta por el resto de su vida. Santiago estalla contra su mujer y terminan peleando por lo que Santiagosale en busca de Rosario para vivir su romance y le revela que ha decidido divorciarse de su esposa. Pero no cuenta con que Lucrecia ha decubierto que él se ve con otra mujer, razón por la cual, enloquecida, la posesiva esposa jura que no lo dejará ser feliz con nadie que no sea ella.Por otra parte Salud le advierte a Lucrecia que, si sigue fastidiando a su hija, Santiago se hartará cada vez más de ella y pronto le pedirá el divorcio. Sin embargo Lucrecia está dispuesta a fastidiarlos a todos, por lo que segura del amor secreto que Gerardo Covarrubias siente por ella, acude a él y le dice que está dispuesta a ser solamente suya si él la ayuda a hacer creer a Santiago que ha recaido y está terriblemente enferma. Gerardo le hace el amor a la mujer, confesando haber enloquecido por ella.

Rosario se lleva una gran sorpresa al ver ante ella a Humberto, quien le dice que ha regresado para recuperarla. Ella llora y lo abofetea, exigiéndole que no se le vuelva a acercar pues luego de muchos años no desea verlo. Él le recuerda que hay algo que los une mas ella le deja claro que eso solo existe en su mente pues absolutamente nada los une desde que él la traicionó.

Marielí sufre por el amor que siente hacia Jesús Niño pues se siente acomplejada y fea y a demás de ello sabe que su madre nunca lo aceptará. Salud le aconseja que deje de hacer caso a su madre e intente arreglarse como las demás muchachas de su edad pero para la mychacha todo resulta difícil y teme a que su madre se lo prohíba. Y no se equivoca, pues cuando se lo dice a Lucrecia ésta se burla de ella y la alienta a convencerse de que siempre será una insignificante a la que ningún hombre, más que su padre, amará en toda su vida. 

Salud enfrenta a Lucrecia y la amenaza con decirle a Santiago la verdad que han callado durante años si no permite que Marielí sea feliz. Ambas mujeres discuten fuertemente y sale a relucir el pasado de Lucrecia, quien Salud cree que ha enloquecido de odio y frustración por lo que decide que es momento que Santiago se entere de la verdad. Lo busca por teléfono pero no logra encontrarlo y no lo logra nunca pues al estar desesperada en el jardín es sorprendida por su hija, quien llena de rabia le reprocha el no ayudarla por ser su hija. Salud deja claro que está cansada de incubrirla en todas sus bajezas y Lucrecia le asegura que si no la apoya la desconoce como madre y la declara su enemiga en ese momento. A alud nada le importa ya y sube a su auto para ir en busca de Santiago pero Lucrecia lo impide cuando llena de desesperación toma una soga con la que ahorca ¡a su propia madre! Para luego subirla a su auto, manejar hasta un lugar muy apartado y volvarlo con Salud dentro, haciéndolo estallar. Cuando Lucrecia se da cuenta de la locura que ha cometido se asombra de sí misma.

Gerardo encuentra a Denisse teniendo relaciones con Cristian, a quien el doctor corre de su casa para entonces enfrentar a su hija. Ella se porta de manera agresiva por lo que el padre considera nuevamente que quizás lo mejor sea pedir ayuda profesional para la muchacha.

Federico ofrece a Jacinto una fuerte suma de dinero para que le concrete una cita a solas con Rosario, asegurando que tiene un santito que quiere ser adorado en esa capillita. Los hombres ríen malévolamente y Jacinto acepta con la condición de que el hombre le comparta una pieza de ese pastel, revelando que él también ha deseado a la mujer desde hace muchos años.

Rosario y Consuelo acuden al entierro de Felipe, donde la primera revela a su amiga que luego de haberse reencontrado con Humberto ha decidido olvidar el engaño que sufrió en el pasado por lo que ha comenzado un romance con Santiago, el cual le ha proetido que se divorciará. Consuelo por su parte asegura que los amoríos que tiene con Mauro de nada le han servido para olvidar a Felipe y, a demás, no logra confiar en él. Rosario tiene la sospecha de que el novio de su amiga es falso, nada sincero, y que su buena percha solo es una farsa. No sospechan que Mauro, ladrón en fin, ha clonado una tarjeta suya y extraído una fuerte suma de dinero del banco.

Al enterarse de la muerte de Salud, Marielí se encierra desesperada en su habitación, donde se refugia en los brazos de Santiago, el cual se pregunta cómo es que Salud haya muerto trágicamente. Berta le cuenta que últimamente Salud estaba muy preocupada por Marielí, la cuál cada día sufre más maltratos por parte de Lucrecia, quien ha usado su enfermedad de los nervios como excusa para martirizar a la muchacha. Santiago entonces busca a Gerardo y le pide que le diga cuándo sanará completamente su esposa. El psiquiatra le dice que,con la repentina muerte de Salud, Lucrecia ha recaido.

Jesús Niño escucha hablar a Úrsula e Ignacio sobre su origen y se sorprende cuando estos mencionan que no es hijo del matrimonio. Busca a Angélica y le pide que le diga la verdad . Ella no tiene más remedio que decirle que es adoptado. El muchacho no le cree y sabe que su origen tiene que ver con los secretos que su familia esconde. Angélica entonces lo alienta para que le pregunte a Rosario, quien al escucharlo se alarma y le asegura que él es hijo del matrimonio.

Denisse hace sus maletas y abandona su casa para irse a vivir con Cristian, quien trata de regresarla al lado de su padre pues no quiere tener problemas con Federico pero la muchacha se impone por lo que no tiene más remedio. Federico les hace saber a los dos que no quiere problemas con el padre de la muchacha, a quien Camila llama para decirle lo de la muerte de Salud. Acuden a su lado lo mismo que Jesús Niño, a quien Lucrecia corre asegurando no querer mirar gente indeseable en el último adiós a su madre.

Santiago le cuenta a Rosario de la muerte de Salud y así ella descubre que la hija del hombre es la novia de su hermano. Se lo dice y cree que pueden hacerles mucho daño a los suyos si estos se enteran de su relación.

Consuelo descubre que le han clonado la tarjeta de credito y han extraido una fuerte cantidad de dinero de su cuenta bancaria. Se desahoga con Mauro, quien le pide que no se preocupe y se compromete a depositarle ese dinero que le robaron. Ella se niega decidida a levantar una denuncia pero él la convence de que no lo haga. Luego acude a encontrarse con Pantaleón, al que con risas asegura que Consuelo es una estúpida que le cree todo.

Jacinto y Federico tienden una trampa a Rosario para que esta acuda a una supuesta ita de trabajo a un lugar en el que la espera el hombre, quien al sorprenderla le pide que lo escuche e intenta hablarle de amor. Rosario le aclara que no está dispuesta a permitir sus insinuaciones y Federico entonces le muestra una joya con la que de rodillas le pide acepte ser suya al menos por una noche. Rosario lo abofetea y rechaza y al intentar marcharse el hombre la besa por la fuerza. Ella lo abofetea, sale corriendo y a la entrada del edificio se encuentra a Santiago, quien al verla desesperada le pide que le diga qué pasa. Ella se lo dice y el hombre, molesto, acude a buscar a Federico para partirle la cara pero no lo encuentra pues el hombre escapa con Antolín y jura que la mujer pagará muy caro su rechazo, mientras ésta es consolada por su amando Santiago, quien la besa. Son descubiertos por Lucrecia, quien les aplaude felicitando a su marido por tener como amante a una mujer insignificante que a ella no le llega ni a los tacones. Rosario no entiende nada y entonces Lucrecia se presenta como la legítima esposa de Santiago, de quien jura jamás se divorciará y menos para que él la cambie por una solterona malquerida. Lucrecia suelta una fuerte bofetada a Rosario, quien con lágrimas sale huyendo del lugar sin que Santiago pueda hacer más nada pues Lucrecia impide que salga detrás de ella para abofetearlo y acusarlo de ser un canalla. Santiago le hace saber que se divorciarán y llena de rabia la esposa le jura que jamás le dará el divorcio ni lo dejará ser feliz con otra mujer. Él la deja sola y acude a buscar a Rosario, quien le dice que no quiere saber de él hasta no estar segura de que ya no es un hombre casado pues no cometerá el mismo error dos veces. Son sorprendidos por Angélica, quien se burla de su prima por estar con un hombre prohiido. Cuando Úrsula se entera, apoya a su hija, a la que aconseja que saque ventaja del abogado y les cambie la vida a todos con el dinero de éste. Rosario asegura que jamás lo hará.

Al regresar a casa Santiago descubre que hann cambiado las cerraduras. Exige a Lucrecia que lo deje entrar pero ella se niega y desquita su rabia contra Marielí, a la que atormenta diciéndole que su padre tiene otra mujer y a ellas no las quiere. Por su parte Berta aconseja a Santiago que no se quede en casa para no empeorar las cosas y él acude a Esteban, al que le cuenta lo que sucede. Esteban por su parte le revela que Teobaldo, su cliente desaparecido, es el padre de Rosario Santos, a la que dejó una fortuna que la mujer ignora que tiene.

Ignacio comienza a hartarse de los arranques de Úrsula, quien temerosa a que los descubran por los crimenes cometidos le reclama el ser un bueno para nada al que ella ha tenido que mantener. El hombre le recuerda que hace tiempo tuvo fortuna que se gastó en ella, la cual no tiene límites. Ambos pelean y Jesús Niño intenta detenerlos recibiendo a cambio un puñetazo del hombre, quien le revela que él no es su padre. Úrsula lo abofetea y le exige que cale. Ignacio se marcha de casa.

Al paso de unos días Santiago vuelve a casa, donde toma algunas de sus cosas y promete a Marielí que se la llevará con él cuando se divorcie de Lucrecia, la cual desahoga su rabia fornicando con Gerardo, al que amenaza de muerte por si un día él la engaña.

FEBRERO 2016. Rosario y Angélica discuten por la vida irresponsable que la segunda lleva. Angélica asegura que es demasiado tarde como para empezar a buscar trabajo que todos le negarán por no tener experiencia y por ello Rosario habla con Octavio, al que pide una oportunidad para su prima, a la que e hombre decide emplear. Luego Rosario visita una de las tiendas de la empresa y allí es abordada por Federico, el cual intenta propasarse con ella. Son vistos por Santiago, quien interviene y se presenta como el prometido de la mujer, a la que se lleva con él, enfureciendo a Federico. La pareja habla y Santiago explica a Rosario la crisis por la que pasa su matrimonio y cómo Lucrecia lo ha mantenido atado por su enfermedad de la cuál él ya no sabe si sea verdad o mentira. Aún así Rosario lo rechaza pero Santiago la besa por la fuerza. Ella se resiste pero finalmente accede y con llanto le dice que lo ama, pero no quiere ser su amante pues sabe que los maridos jamás dejan a sus esposas. Le revela que hace años la engañó precisamente un casado que la abandonó cuando ella le reveló que esperaba un hijo soyo. Sorprendido, Santiago le promete que él lo hara y que si ella le da una oportunidad él se divorciará inmediatamente de Lucrecia. Rosario entonces decide guir su relación con el hombre.

Génesis molesta Denisse, quien termina abofeteándola por lo que la muchacha decide desreñarla, enfrentándose así a Cristian, quien pide a Antolín que lo ayude a darle un escarmiento a la muchacha. 

Al ver a Génesis, Antolín siente una fuerte atracción por ella y comienza a rondarla, valiéndose de sus atributos para enredarla, subirla a su auto y llevarla a las afueras de la ciudad, donde la viola y golpea. La muchacha es buscada por Kenina y pronto llega a casa, donde se niega a hablar de lo que sucedió, sin embargo Kenina lo descubre y se desahoga con Humberto, al que culpa de todas sus desgracias.

Mauro enfurece cuando Consuelo se niega a tener relaciones con él y la acusa de ser una mujer avominable con la que él se da la oportunidad por tener buen corazón. Luego le pide predón de rodillas y le pide que le preste dinero pues se encuentra en una crisis por la cual puede perder hasta la vida. Ella le pregunta si fue él quien clonó sus tarjetas y el hombre enfurece, negándolo. Está a punto de golpearla pero se detiene y se marcha después de que ella decide terminar su relación.

Gerardo se entera de quien es Federico y acude de inmediato a sacar a Denisse de casa del hombre, por la fuerza. Le intenta hacer entender que su vida corre peligro al vivir con un narcotraficante pero la muchacha solo desea estar al lado de Cristian, quien aparece para disculparse con Gerardo y apoyarlo con su decisión.

Santiago descubre a Lucrecia molestando a Marielí, a la que defiende. A solas habla con su conyuge y la acusa de no querer a suhija. Lucrecia se descara y revela que siempre ha odiado a Marielí por recordarle sus errores pasados y ser una débil. Santiago le asegura que en cuanto se divorcien él se llevará a su hija. Lucrecia jura que eso no sucederá porque ellos no se divorciarán.

Octavio descubre a Jacinto molestando a Consuelo y decide despedirlo. Jacinto asegura que él no se irá de la empresa y aguarda en el estacionamiento, donde atenta contra la vida de su jefe, al que asfixia con una soga. La muerte de Octavio llena de dolor a casi todos sus trabajadores y Rosario y Consuelo creen que con la muerte del hombre Jacinto tendrá el poder absoluto de las empresas y les hará la vida imposible. No se equivocan pues Jacinto se presenta pronto como el nuevo presidente de las empresas pero su gusto le dura poco pues tras su presentación aparece Daniel Moncada, hijo de Octavio, quien revela ser él quien presidirá las empresas de su padre y deja claro a Jacinto que no tolerará uno solo de sus arrebatos. Ante la presencia de Daniel muchas empleadas se quejan de Jacinto, a quien el nuevo jefe no desea despedir y para ello pide que sea una empleada la que decida cual será el destino del hombre. Jacinto enfurece cuando todas eligen a Rosario, quien se presenta ante Daniel sorprendiéndolo con su belleza. Ella decide que Jacinto vuelva a la supervisión de las tiendas y así pase menos tiempo en las instalaciones de la empresa. El hombre se niega pues sabe que Rosario desea sobajarlo y saberlo con menos ingresos. Daniel le promete que seguirá teniendo su mismo salario aunque con un puesto menor. Jacinto se niega pero no tiene mas remedio que aceptar cuando Daniel le deja claro que es eso o su renuncia. Tras esto, el joven y apuesto Daniel habla en privado con Rosario, a la que dice que habrán nuevos cambios en la empresa y antes de ser asesinado su padre habló con él y cumplirá con su últim voluntad. Entrega a Rosario Santos su contrato como la nueva directora de las empresas y ella no lo puede creer y teme a que Jacinto tome represalias contra ella por ocupar su puesto. Daniel asegura que Jacinto ya no tiene nada que ver con sus empresas y que si lo mantiene cerca es solo para comprobar que fue él quien mató a su padre.

Angélica, quien ya trabaja en las empresas, no hace más que molestar a Consuelo, a la que deja ver la gran envidia que siente hacia su prima y lo dispuesta que está a conquistar a un hombre millonario que le de todo cuanto cree que merece. Consuelo le deja muy claro que para tener la suerte de Rosario, así como su belleza, tendría que volver a nacer. Pero la envidiosa y ambiciosa Angélica pronto comienza a coquetear con Daniel, quien a su vez no puede arrancar a Rosario Santos de su pensamiento.

Berta ha decidido no seguir apoyando a Lucrecia al darse cuenta de daño que ésta hace a Marielí, quien se desahoga con la sirvienta y le revela su pesar por ser fea y débil, confesándo las burlas que sufre en la escuela. Son sorprendidas por Lucrecia, quien no hace más que burlarse de su hija y es descubierta por Santiago, quien reclama a su mujer ser tan ruin con su propia hija. Gabriela confiesa entonces que odia a Marielí desde que la supo en sus entrañas y que solo la utilizó para compromoterlo a él a casarse con ella.

Esteban habla con Ignacio y le hace saber que aunque Teobaldo desapareció dejó una copia de su testamento y ya se han iniciado averiguaciones para encontrar al hombre vivo o muerto por lo que el preocupado Ignacio alerta a Úrsula, quien le pide que mate a Esteban. Ignacio se niega y asegura que no cometer nuingún crimen más por ella pues al final de todo nada han conseguido mas que hundirse lentamente. Úrsula entonces le exige que se marche de su lado y él se niega y le exige fuertes sumas de dinero mensuales a cambio de no desenmascararla ante sus hijos.

Rosario tiene un enfrentamiento con Jacinto, quien le jura que s vengará de ella y la hará pagar por sus rechazos y haberlo avergonzado delante de todas las empleadas. Le jura que hará que la corran y se estremece cuando aparece Consuelo para decirle que Rosario es la nueva directora de las empresas. Jacinto las maldice y se desahoga con Federico, quien le propone que trabaje para él y utilice las empresas para transportar su mercancía ilegal.

Santiago no deja de pensar en su hija y Berta le aconseja que se cuide de Lucrecia, la cuál no está bien de la cabeza y odia a su hija por extrañas razones que solo Salud conocía y que quizás fueron las que pudieron llevarla a la muerte. Alertado, Santiago exige a Berta que le diga si sabe algo pero ésta dice no tener pruebas pero sí sospechar que Salud no murió de manera accidental si no que fue silenciada por la misma Lucrecia. Preocupado, Santiago habla con Esteban sobre las sospechas de la sirvienta y teme a que en realidad su mujer esté más enferma de lo que todos creen y sea peligrosa. Esteban aconseja a su amigo que se divorcie y proteja a su hija antes de que sea demasiado tarde.

Gerardo descubre que Lucrecia jamás ha padecido nada y solo es una farsante que desea controlar a su marido por lo que se niega a ayudarla. La mujer le jura que se arrepentirá pero el hombre la amenaza con decirle la verdad a Santiago si ella intenta perjudicarlo. Lucrecia lo besa entonces y se lo lleva a la cama,a segurando extrañar las caricias de un hombre.

Daniel se acerca demasiado a Rosario, despertando los celos de Angélica, quien no entinde porqué su prima enloquece a los hombres, siendo tan insignificante. Daniel lamenta que Rosario ame a otro hombre y revela a su madre, Pavlova, estarse enamorando de ella. La mujer teme a que Rosario Santos sea una vulgar muchacha por lo que decide conocerla y se presenta en las empresas, donde descubre que en realidad es hermosa pero pronto ante ella aparece Jacinto, quien le promete que Rosario es una trepadora que se ha acostado con todos los hombres en la empresa, incluyendo Octavio, quien por eso la protegió. En Pavlova nace un enorme rencor contra la mujer.

Jesús Niño acude a visitar a Marielí, quien se aferra a él y le pide que se la lleve lejos pues vivir con su madre es un infierno. Lucrecia interrumpe y se burla de él segura que el muchacho anda tras su hija por su dinero. Jesús Niño pone en su lugar a Lucrecia, quien lo corre de su casa y se desquita con su hija, pero antes de irse el muchacho es aconsejado por Berta, quien le pide que ayude a Marielí y la rescate del infierno en el que vive.

La obsesión de Federico por Rosario Santos es cada vez más ferte y decide hacerle una visita. Se lleva una gran sorpresa cuando la ve besándose con Santiago por lo que acude a interrumpir lo que ha visto sin darse cuenta de que Santiago lo ha reconocido del pasado. Tras mirarlo bien, Federico recuerda a Santiago y entonces a sus recuerdos viene Lucrecia, la mujer que amó hace muchos años. Cree que quizás ella y Santiago se han separado y se pregunta qué habrá sido de esa mujer a la que amó con tanta intensidad en el ayer y decide buscarla. Cuando se miran frente a frente, él y Lucrecia no pueden contener que los ojos se les humedezcan. Hablan de cómo fueron separados con engaños e intrigas por los padres de ella, quien ha vivido un infierno al lado de su marido. Federico le dice saber que su marido la engaña y él sabe con quién y en donde se encuentran.

Pavlova prohíbe a Daniel que se enamore de Rosario y le exige que la corra de la empresa. Él se niega y jura que la ayudará pues ese fue el deseo de su padre. Pavlova entonces le dice que Octavio lo único que quiso fue dejar protegida a su amante.

Esteban termina toda relación con Angélica, quien solo desea sacarle dinero. El hombre le confiesa a la muchacha tener las sospechas de que su padre y Úrsula tienen mucho que ver con la desaparición de Teobaldo, el padre de Rosario, a quien ya una vez en el pasado intentaron desaparecer. Gracias a ésto la muchacha enfrenta a su padre, quien culpa a Úrsula de todo.

Rosario y Santiago cenan juntos y son descubiertos por Lucriecia, quien al ve a su marido besándoe con la hermosa mujer, arma un escándalo, insultando a Rosario, quien se defiende y de una cachetada la arroja al suelo para entonces salir a toda prisa, mientras que, llorando exageradamente, Lucrecia acusa a Santiago de ser el unico responsable de toda su desdicha.

Daniel y Kenina discuten y ella lo culpa de odo el sufriemiento de su hija. El hombre ofende a su ex esposa y le recuerda que él siempre amó y amará a una sola mujer: Rosario Santios.

Cristian y Denisse se drogan y acuden a un centro nocturno en el que él se mete en líos que provoca Antolín, quien le entrega las llaves del auto y le pide que salga con su novia. Cristian es perseguido por criminales enemigos de Federico por lo que al manejar en exceso de velocidad se impacta fuertemente contra una gasolinera, provocando una explosión. Cuando Federico se entera de lo ocurrido, acude al hospital, donde ve morir a su hijo , mientras que Gerardo acude al lado de Denisse, quien se encuentra entre la vida y la muerte. Se enfrenta al contrabandista y lo responsabiliza de todo. Pronto aparece Lucrecia para consolar a su amante, sorprendiéndose al tener frente a ella a Federico, quien se impacta al verla. Intenta hablarle pero la mujer asegura no conocerlo. Después se encuentran en la capilla del hospital, donde él le sonríe feliz da haberla encontrado después de muchos años. Hablan de la repentina muerte de la esposa de él y de lo infeliz que ella ha sido al lado de Santiago. Federico le propone que se vengue de su marido con la ayuda de él, pues juntos lo pueden separar de Rosario Santos. Luego asegura a la mujer nunca haberla olvidado y la besa por la fuerza. Lucrecia le corresponde y pronto los dos terminan fornicando en uno de los cuartos del hospital, siendo casi descubiertos por personal del mismo.

Consuelo recibe un llamado de las autoridades, a las que acude y éstas le muestran un video de la persona que extrajo el dinero de su cuenta bancaria. Se asombra al reconocer a Mauro aunque ante la policía niega que lo conozca. Lo busca en el villar en el que siempre se encuentra con Pantaleón y le confiesa saberlo absolutamente todo. Mauro le pide perdón, promete que le pagará y le pide una oportunidad pues la ama de verdad pero Consuelo se niega y le exige que nunca más la vuelva a buscar.

Úrsula y Angélica gastan demasiado dinero alarmando a Rosario, quien les exige que dejen de comportarse como lo que no son. Jesús Niño apoya a su hermana, a la que dice que es la única culpable de todo por no poner límites y dejarse abusar por su madre y su prima, a las que desde hace mucho tiempo debió poner un alto. Úrsula asegura que eso no sucederá pues su hija tiene la obligación de ayudarlos le guste o no. Sin embargo esta vez Rosario se decide y les aclara que no está dispuesta a ser usada por lo que les da una semana a su madre y la familia de su marido para que encuentren un lugar donde vivir y abandonen la casa que a ella le heredó su padre pues no está dispuesta a seguir manteniéndolos. Úrsula entonces la abofetea y la acusa de ser una mal agradecida pues fe ella quien la ayudó a cuidar su honra cuando se entregó a un hombre casado y se embarazó, pues fue ella quien se hizo responsable de ese hijo que tuvo. Jesús Niño, quien ha escuchado todo, pide que se le diga la verdad y con llanto Rosario le confiesa que ella es su verdadera madre. Úrsula aconseja al muchacho que odie a la mujer, por haberlo abandonado, sin embargo Jesús Niño asegura que Rosario nunca lo abandonó y sabe lo que ha sufrido por lo que no tiene nada qué reprocharle. Úrsula los maldice a los dos y jura que no se irá de la que siempre ha sido su casa. Jesús Niño entonces le pide a Rosario que sean ellos los que se marchen, todo con tal de vivir lejos de seres tan despreciables como Ignacio y Úrsula, quienes discuten en privado, echándose en cara sus errores y causando gran dolor a Angélica, la cual los escucha y confirma que ellos son los responsables de la muerte de Teobaldo.

Desesperada por la situación que vive con su familia, Rosario se refugia en Santiago, al que confiesa que Jesús Niño no es su hermano, sino su hijo. El hombre la apoya y visita el sencillo departamento en el que la mujer se ha instalado. Reconoce a Jesús Niño, pues es el novio de Marielí. Al estar a solas con su madre, el muchacho le reprocha el ser la amante del padre de su novia. Rosario asegura que no lo sabia e intenta explicar a su hijo el gran amor que siente por Santiago pero este no desea escucharla.

Desesperado por perder para siempre a Consuelo, Mauro decide buscarse la vida con tal de recuperar a su amada y demostrarle que vale la pena por lo que comienza a manejar un taxi. De él se burla Pantaleón, quien a pesar de todo lo apoya y se hace su cómplice en la nueva aventura.

Pavlova sabe que Daniel se ha encaprichado con Rosario Santos y por ello acude a Lorna Hinojosa, una sensual mujer quien siempre ha estado enamorada de Daniel y a quien la preocupada madre le suplica la ayuda para apartar a su hijo de la que fuera amante de su marido. Lorna busca a Daniel y lo intimida, despertando los celos de Angélica, quien luego la aborda a solas para exigirle que se aleje del hombre pues será solo para ella.

Lucrecia goza haciéndole saber a Marielí que su padre tiene una amante. La muchacha llora pero no dice nada al respecto pues cree que todo se trata de una calumnia de su madre. Berta la alienta para que se defienda y muestre de qué está hecha o de lo contrario siempre vivirá bajo el yugo de Lucrecia.

Angélica coquetea con Daniel y son descubiertos por Lorna. Ambas tienen un enfrentamiento y se van a los golpes. Daniel las separa y asegura no estar interesado en ninguna de las dos. Prohíbe a Lorna que lo vuelva a visitar en la empresa y amenaza a Angélica con despedirla. Cuando Consuelo cuenta a Rosario lo que sucedió, esta enfrenta a Angélica, quien no hace más que insultarla. Rosario la abofetea y decide despedirla. Angélica suplica ayuda a Daniel, quien apoya la decisión de Rosario.

Gerardo sufre cuando Denisse pierde la vida y busca a Federico, al que hace responsable y acusa de ser un contrabandista. Pronto el psiquiatra es sorprendido por Antolín, quien junto con sus secuaces lo golpea y le deja claro que si abre la boca o se atreve a decir algo sobre Federico Zambrano, lo pagará con su vida.

Marielí y Jesús Nilo no se separan en la universidad y son vistos por Génesis, quien se brla de ellos y ofende a Marielí, a quien Jesús Niño defiende. Génesis se entera por ellos de las muertes de Cristian y Denisse por lo que la muchacha se alegra pero al estar a solas llora pues Cristian fue el gran amor de su vida. Luego se desahoga con Humberto, al que le pide que le diga porqué se separó de su madre. Él le hace saber que tiene un medio hermano, el hijo que él tuvo con otra mujer a la que siempre amó y con la que no pudo estar pues ya estaba casado con Kenina.

Daniel discute con Pavlova cuando ésta le reprocha el haber echado a Lorna de las empresas. El hombre exige a su madre que deje de meterse en su vida, recordándole que fue por esa razón que él se alejó de ella y Octavio durante muchos años. Pavlova entonces busca a Rosario y le exige que presente su renuncua pues ella sabe gracias a Jacinto que la mujer fue la amante de su marido. Rosario asegura que eso no es verdad y cuenta quien es en realidad Jacinto Villalpando pero Pavlova no le cree.

MARZO 2016. Rosario busca a Jacinto y lo abofetea por la infamia que ha inventado de ella. El hombre le jura que la hará pagar por sus rechazos y menosprecios y que no descansará hasta saberla en el lodo. La jalonea y son vistos por Humberto, quien golpea a Jacinto y le pide a la mujer que hablen. Le habla de sus sentimientos y lo arrepentido que está por haberla engañado en el pasado. Ella le hace saber que está enamorada de otro hombre y le suplica que deje de buscarla pues le hace la vida más dificil. Él se atreve a besarla y son vistos por Jesús Niño, quien luego pregunta a su madre con cuantos hombres se acuesta. Ella lo abofetea y el muchacho comienza a pensar que en realidad Rosario es culpable de todo lo que la acusan.

Mauro, quien solo utiliza el taxi para cubrir los negocios que tiene con Antolín, intenta recuperar a Consuelo pero ésta no le perdona que la haya engañado y le haya robado. Intenta besarla por la fuerza. Rosario los sorprende y lo abofetea y lo corre de su empresa para después consolar a su amiga, a la que Esteban conoce cuando acude a buscar a Rosario para decirle que su padre no esta muerto, sino desaparecido, revelándole que él dejó un testamento e intentó buscarla sin éxito. Rosario lee ese testamento y se entera de que Úrsula no es su madre por lo que busca a la mujer y la enfrenta. Úrsula asegura que Teobaldo fue un hombre débil que nunca mereció la pena y solo tenía como virtud su dinero. La pobre Rosario llora pues desde que su padre murió tuvo que luchar para mantener a una mujer que no es nada suyo y siempre la engañó y se aprovechó de ella al igual que la familia de su segundo marido.

Santiago le cuenta a Esteban que está dispuesto a ser feliz con Rosario a pesar de Lucrecia. Ante ellos aparece Jesús Niño, quien exige al hombre que se aleje de su madre.

Lucrecia busca a Rosario y le jura que si no se aleja de su marido lo pasará muy mal. Rosario le hace ver a la mujer que Santiago no la ama y nunca la amó, así como que su matrimonio se debió a que ambos se emborracharon en una fiesta, fornicaron, y ella quedó embarazada de su hija. Gabriela no hace más que amenazarla y Penélope le deja claro que no le tiene miedo.

Humberto no puede vivir sin el amor de Rosario y la busca para intentar besarla. Ella es defendida por Santiago, quien golpea al hombre, mismo que reclama a Kenina ser la responsable de que él no haya podido ser feliz con la mujer que amaba, por embarazarse de una muchacha estúpida como Génesis, quien lo ha escuchado y lo desprecia. El hombre grita a las dos mujeres cuanto las desprecia y se marcha para encontrarse con Jacinto, quien le hace saber que Rosario siempre ha sido una mujerzuela que se vende al mejor porstor aunque nadie lo quiera creer. Humberto entonces se presenta ante Rosario e intenta propasarse con ella pero aparece Jesús Niño para defenderla. Lo golpea y está a punto de matarlo con un cuchillo pero la mujer lo impide revelándole que ese hombre es su verdadero padre. Los dos hombres se asombran ante tal revelación y Humberto se aprovecha de esto para asegurar que siempre buscó a su hijo y desea rehacer su vida con ellos. Ni Rosario ni Jesús Niño le creen y lo echan de su casa para entonces abrazarse y prometerse que siempre estarán juntos, luego de que ella le revela al muchacho cómo Humberto la engañó.

Lucrecia prohíbe a Marielí que se siga viendo con Jesús Niño y asegura a Berta que si ella nunca pudo ser feliz con el hombre que una vez amó su hija tampoco lo será, por lo que la sirvienta aconseja a Marielí que se mude con su padre en cuanto él se mude. No saben que lo que Santiago desea es mudarse a vivir con Rosario a un lugar donde los dos puedan estar tranquilos. Marielí sufre cuando Jesús Niño le revela que su padre tiene amoríos con la que él creía que era su hermana pero en realidad es su madre: Rosario Santos. Por ello la muchacha habla con Santiago, quien le cuenta lo que encontró en Rosario y que le hacía falta con Lucrecia. A diferencia de Jesús Niño, Marielí apoya la relación y conoce a Rosario, a la que pide que haga feliz a su padre. Cuando Lucrecia se entera de esto, maltrata a su hija, la la que llega a empujar y abofetear. Esta vez Marielí recuerda los consejos de Berta y enfrenta a su madre, a la que aquieta con una fuerte cachetada que la ofusca.

Lucrecia rechaza a Gerardo, al que asegura no estar más interesada en él. La mujer pronto se da cuenta de que Federico, el hombre al que siempre ha amado, está interesado en su enemiga por lo que el odio hacia ella crece. Le relcama al hombre, exigiéndole que la ame solo a ella. Federico le pide perdón pues aunque aún sigue siendo pasional como en el pasado, ella ya no despierta en él nada más que solo eso: pasión, pues está perdidamente enamorado de Rosario Santos, a quien Lucrecia busca para desgreñarla.

Lorna deja claro a Pavlova que ella no esta dispuesta a rogarle a Daniel y menos a ser plato de segunda mesa. El hombre las escucha y agradece a la muchacha que ella sí haya entendido que no lo pueden obligar a actuar contra su voluntad. Lorna se despide de él para siempre y Pavlova recrimina a su hijo el despreciar a alguien como Lorna por una vulgar mujer como Rosario Santos.

Mauro pide a Pantaleón que lo ayude a guardar unas cosas en su casa. Él acepta y cuando la policía llega a intimidarlo lo descubren con un cargamento de droga por lo que se la llevan detenido exigiendo que confiese. Pantaleón calla y pronto recibe amenazas de Antolín, quien le advierte que si los desenmascara, morirá fuera o dentro de la cárcel, mientras que Mauro es interrogado por lapolicía y niega tener algún vínculo con Pantaleón, quien es ingresado en el reclusorio, desde donde llama a su amigo para decirle que si no lo saca de la cárcel en poco tiempo entonces lo delatará sin importarle que lo maten. Mauro se lo dice todo a Antolín, quien se encarga de que Pantaleón sea apuñalado dentro del reclusorio, perdiendo la vida no sin antes revelar que el cargamento que descubrieron en su casa pertenecía a Federico Zambrano.

Úrsula celebra el haberse librado de Rosario, sin arrepentirse de haberla hecho tan dsdichada. El arrepentido y temeroso Ignacio le jura a su esposa que si no devuelve la casa a Rosario, él se marchará de su lado pues no quiere problemas con la muchacha ahora que esta sabe la verdad sobre su padre. Angélica se une a su padre y entonces Úrsula les echa en cara no agradecerle lo que ha hecho por ellos, que no son más que un par de mantenidos, buenos para nada. Sale de casa y deja a padre e hija discutiendo y haciendo maletas para marcharse. Angélica sale pronto de casa y Úrsula sorprende a Ignacio solo. Este le asegura que si la policía descubre la verdad ambos se hundirán. Úrsula asegura que todos sabrán que él fue el único responsable de todo. Extrae de su bolso una pistola y le dispara en la frente, matándolo. Luego pone el arma en las manos del hombre para salir huyendo de casa sin que nadie la vea. Cuando Angélica regresa se sorprende al ver a su padre y llama a la policía, a la que revela que Ignacio se suicidó por culpa de Úrsula, quien asegura que el hombre tenía problemas y miedo pues le había hecho daño a Teobaldo pero jamás reveló qué clase de daño. A la mujer la ha escuchado el comandante Wilmer Zepeda, quien no le cree e interroga a Angélica, a la que jura que no descansará hasta saber los motivos por los que su padre se suicidó. Angélica insiste en culpar a Úrsula, quien la echa de su casa.

Humberto insiste en acercarse a Jesús Niño, quien lo rechaza y se entera de que el hombre es padre de Génesis, a la que el muchacho busca para decirle que son hermanos. Aparece Kenina, quien asegura a Jesús Niño que su madre es una cualquiera que intentó arrebatarle a su marido, sorprendiéndose cuando el muchacho le confiesa que fue Humberto quien las engañó a las dos. Génesis por su parte enfrenta a su padre y le exige que no la vuelva a buscar nunca más. El hombre se desahoga con Jacinto, quien se burla de él y le jura que conseguirá lo que él no pudo. Furioso, Humberto exige a Jacinto que no se acerque a Rosario o lo matará.

Lucrecia sorprende a Santiago y Rosario teniendo una velada romántica en un prestigioso restaurant, dende les aplaude y grita ante todos que él es su marido y la que lo acompaña es su amante. No deja de insultarla por lo que Rosario se retira mientras que Santiago saca a su mujer y discute con ella informándole que ha comenzado con los trámites del divorcio y que en cuanto quede totalmente libre de ella, se casará con Rosario y se llevará con él a Marielí. La deja sola y va en busca de su amada, quien cree que siempre será la amante y considera que terminar con él sería lo mejor. Santiago le promete que quedará divorciado muy pronto y se casará con ella. La besa y Rosario le corresponde mientras que Lucrecia, quien los mira desde lejos, habla por teléfono con Federico y le dice que jamás lograrán separar a los amantes. El criminal jura a su cómplice que ese romance se terminará, así tenga que correr sangre.

Esteban se acerca a Consuelo y entre los dos nace una fuerte amistad. Son descubiertos por Angélica, quien se traga su orgullo y pude a Consuelo que avise a Rosario lo que ha sucedido. Se marcha y entonces Esteban y Consuelo deducen que Ignacio no era de la clase de personas que cometerían suicidio y sospechan que si Rosario ya sabe la verdad entonces Úrsula se encuentra detras de todo. Pronto Consuelo le dice a su amiga la tragedia que sucedió y ella acude a Úrsula, quien con llanto le suplica que no la desampare ahora que se ha quedado sola. Rosario le jura que la ayudará económicamente pero no desea tenerla viviendo a su lado.

Mauro hace una escena a Consuelo cuando la ve despedirse de Esteban. Está a punto de golpearla pero Esteban aparece y la defiende. Se queda a dormir con la mujer, quien tiene miedo de que su ex aparezca nuevamente. Pronto ambos sienten frío y ella invita a Esteban a compartir la cama. Despiertan abrazados y ella reacciona asustada. Él decide marcharse pero Consuelo lo invita a desayunar. Prepara algo mientras el se ducha y lo sorprende desnudo. Esteban no resiste más y la besa.

Lucrecia sorprende a Rosario en su oficina para insultarla. Rosario trata de hacerle ver que ella y Santiago se aman y que Lucrecia todavía es joven y puede rehacer su vida con un hombre que si la ame. Los insultos de Lucrecia llegan a ser tan graves que Rosario la abofetea. Lucrecia se defiende y ambas mujeres terminan en el suelo, siendo vistas por Daniel y Pavlova, quien arremete contra Rosarios Santos y exige que se le despida pues es una mala imagen para la empresa, sobre todo cuando esta es la mayor productora y exportadora de artículos religiosos del país. Daniel sin en cambo manda a echar a Lucrecia, quien jura a su enemiga que se arrepentirá. Es seguida por Pavlova, quien le pide que hablen y se sorprende cuando Lucrecia llora y le dice que Rosario Santos destruyó su hogar. Por su parte Rosario es consolada por Daniel, ante el cual llora amargamente, segura de que se ha equivocado en el amor nuevamente. Daniel seca sus lagrimas y le pide que no llore más pues la vida es demasiado hermosa como para vivir hundida en el sufrimiento. Le acaricia el rostro y la abraza y son vistos por Nelson, quien celoso discute con la mujer, quien le preprocha que la juzgue por recibir consuelo de su jefe cuando él todavía está casado y por ello sus problemas la han afectado hasta en el trabajo. Daniel apoya a Rosario y se marcha para que los amantes hablen. Santiago le pide a su amada que deje de trbajar pues él le dará lo que ella necesite pero la mujer se niega por lo que el hombre sospecha que Rosario tiene que ver con Daniel. La mujer lo abofetea y le pide que se marche, para desahogarse en soledad. Pronto aparece Daniel para consolarla y le hace saber que no está sola pues siempre podrá contar con él. La mujer se marcha a casa, donde se encuntra sola por lo que pronto aparece Jacinto para intentar abusar de ella. La mujer lo golpea en la cabeza, dejándolo inconsciente, y aparece Jesús Niño, quien llama a la policía pero Jacinto reacciona y logra escapar. Cuando el suceso llega a manos de Federico, este ordena a Antolín que mate al hombre por lo que Jacinto es perseguido por este y al intentar huir queda atrapado en las vías del tren, donde es arrollado.

Angélica ha encontrado un motor para seguir en Wilmer, quien investiga la desaparición de Teobaldo y descubre que en realidad Ignacio no se suicidó. Ambos sospechan de Úrsula y la muchacha pide al policía que la ayude a desenmascarar a esa mujer, la cual ha hecho mucho daño. Wilmer pide a Angélica que se sincere y cuente todo lo que sabe pero ella no quiere perjudicar la imagen de su padre.

Federico brinda protección a Rosario y ella lo rechaza pero Jesús Niño le hace ver que ella ya no puede quedarse sola en casa. Madre e hijo discuten y ella decide que de ahora en adelante los dos tendrán que mantenerse juntos. A sus oídos llega la noticia de la muerte de Jacinto por lo que Rosario decide que ya no corre peligro y afradece a Federico sus atenciones, mismas que rechaza. El hombre se sincera y confiesa estar enamorado de ella sin embrago la mujer le hace saber que ella a quien ama es a Santiago Del Moral. Luego es sorprendida por Humberto, quien les promete a ella y Jesús Niño que los protegerá pero ellos lo rechazan. Humberto insiste y Federico interviende, sacándolo del departamento de la mujer para luego advertirle que si se empeña en molestarla lo eliminará. Humberto revela ser el padre de Jesús Niño.

Gerardo busca a Lucrecia pues no puede vivir sin ella. Le exige que vuelva a estar con él y ella se niega por lo que el hombre se violenta y la hace suya por la fuerza. Vengativa, la mujer le promete que volverán a estar juntos y acude a visitarlo a su casa, donde pone una sustancia venenosa en la bebida del hombre, a quien besa y muere mientras fornican. La malvada Lucrecia lo arrastra hasta la tina de baño, donde lo limpia y abandona asegurando que ya no podrá molestarla con sus impertinencias.

Génesis habla con Marielí, quien le asegura que Rosario y Jesús Niño son buenas personas por lo que la muchacha habla con él y lo acepta como hermano. A esto se interpone Kenina, quien prohíbe a su hija que se acerque al hijo bastardo de su padre. Génesis sin embargo está cnvencida de que ni Rosario ni su hermano son culpables del engaño de Humberto, a quien ella insiste en rechazar.

Wilmer sabe que Gerardo no se suicidó y que en realidad fue envenenado, sin embargo no encuentra una sola pista que lo lleve al asesino. Acude a beber a un var y piensa en cómo siempre le ha seguido la pista a Federico Zambrano pero jamás le ha podido comprobar nada, sin embargo conoce a Mauro, quien borracho le revela que trabaja para el hombre y que por ese hombre su amigo Pantaleón murió en la cárcel.

Jesús Niño es aconsejado por Rosario para que ayude a Marielí a escapar de su madre y evitarle más sufrimiento. El muchacho habla con su novia, a la que convence de dejar su casa, apoyado por Berta. Rosario se impresiona cuando descubre que Marielí vivirá con ellos temporalmente y pronto aparece Santiago, quien le pide a su hija que se vaya con él. La muchacha se niega a volver al lado de su madre y Rosario la apoya por lo que discute con Santiago, quien la acusa de ser la amante de Daniel por lo que la mujer lo abofetea y le deja claro que ella no es como él. Santigo entonces le recuerda que ya antes se metió con un casado por lo que debe tener experiencia en seducir hombres. Rosario lo vuelve a abofetear y le exige que nunca más vuelva a acercarse a ella. Llora amargamente en soledad y hace saber a Jesús Niño que entre ella y el hombre ya no hay nada.

Angélica promete a Úrsula que demostrará que fue ella la que asesinó a su padre y la autora intelectual de la muerte de Teobaldo. Aunque asustada, la imponente Úrsula aconseja a su hijastra que no busque tres pies al gato o de lo contrario terminará igua que los hombres mas Angélica asegura no tenerle miedo. Pronto lo tiene, cuando al estar sola en casa comienza a escuchar ruidos extraños y se topa con la aparición ¡del fantasma de Teobaldo!

Rosario cuenta a Consuelo sus problemas con Santiago y cómo ha terminado la relación con él. Cuando Daniel se entera, busca a la mujer para brindarle su apoyo y hablarle de lo que siente por ella. Rosario lo rechaza y cuando ella habla con su amiga de los sentimientos del hombre, Consuelo le aconseja que lo acepte pues solo así se olvidará de Santiago, quien al final de cuentas ni siquiera ha iniciado los trámites de su divorcio. Rosario se impresiona al saber eso y Consuelo le dice que Esteban se lo contó bajo secreto.

Humberto cita a Génesis y Jesús Niño para pedirles perdón por sus errores, asegrando que él siempre amó a Rosario y por ello años después abandonó a Kenina. Los muchachos le aseguran haberlo perdonado pero no querer tener ninguna relación con el. Humberto llora lleno de dolor y busca a Rosario para pedirle perdón. Intenta llevársela con él pero Consuelo y Esteban interfieren y lo evitan. Desesperado, Humberto asegura a la mujer que no descansará hasta que ella vuelva a ser suya.

Lucrecia busca a Marielí en casa de Rosario e intenta llevársela pero Jesús Niño se intermpone. La mujer lo abofetea y jalonea a su hija para llevársela pero Marielí se resiste. La madre, en un arranque, la jala y la muchacha cae por las escaleras por lo que de inmediato es llevada al hospital, donde Lucrecia impide que Jesús Niño se le acerque. Pronto aparece Santiago y exige que se le diga cómo está su hija y qué le pasó. 

Jesús Niño reta a Lucrecia para que diga porqué Marielí se encuentra entre la vida y la muerte por lo que la mujer, nerviosa, revela que todo se trató de un accidente pero Jesús Nicho asegura a Santiago que eso no es cierto y que todo lo provocó su esposa. Santiago enfurece y enfrenta a Lucrecia, a la que jura que si algo le pasa a Marielí ella lo pagará. Pronto el doctor aparece para decir que la muchacha necesita una transfusión de sangre. Santiago ofrece la suya pero no es compatible y entonces Lucrecia le confiesa que él no es padre de Marielí. Él cree que la mujer miente pero pronto aparece Federico para donar su sangre. Sin que le digan una sola palabra, Santiago descubre que siempre ha vivido engañado por su mujer.

Daniel pide a Rosario una oportunidad y ella decide dársela por lo que el hombre la besa. Son Interrumpidos por una llamada de Jesús Niño, quien le cuenta a su madre lo que ha sucedido. Ella acude al lado del muchacho, quien asegura que si Marielí muere él también lo hará. Suena el timbre del departamento. Rosario abre y se lleva una sorpresa al ver a Santiago borracho. El hombre le pide que hablen y ella le dice que ya no tienen nada de qué hablar pues ha empezado una relación con otro hombre: Daniel, al que Santago busca en su casa para enfrentarlo y advertirle que él no se dará por vencido y luchará por Rosario Santos. Pronto intecede Pavlova, quien entera a su hijo del desprecio que siente por Rosario, a la que jamás aceptará como parte de su familia.

ABRIL 2016. Angéica se entrega a Wilmer, descubriendo que está perdidamente enamorada de él. El policía le pide que vivan juntos y ella acepta y se sorprende cuando él le dice que le ha conseguido un trabajo como secretaria de Federico, al que desea atrapar desde hace tiempo.

Lucrecia y Federico hacen el amor y son descubiertos por Santiago, quien enfrenta al hombre. Ambos terminan golpeándose resultando Federico vencedor. Santiago asegura que no lo apartarán de su hija y los malvados le juran que lo harán y que también lo apartarán para siempre de Rosario. Con llanto, Lucrecia jura a su marido que lo hará arrepentirse por no haberlo amado como ella lo amó a él.

Jesús Niño visita a Marielí en el hospital, donde ella llora y le pide que no la deje volver al lado de su madre. La muchacha revela a su amado y a Rosario lo terrible que ha sido su vida al lado de la mujer y cómo ésta la maltrató desde que era una niña, horrorizándolos. Berta, quien se encuentra al cuidado y servicio de la muchacha, confirma lo que esta les ha dicho y asegura a Rosario que Santiago la ama de verdad y que él también ha padecido un infierno al lado de su mujer, con la que ha permanecido solo por su hija.

Mauro no está dispuesto a perder a Consuelo, quien ha comenzado un romance con Esteban, al que el maleante, en complicidad con Antolín, ataca para advertirle que morirá si no se aparta de la mujer. Esteban no les tiene miedo y presenta una denuncia. Cuando Federico se entera de los líos en que Mauro se mete, le advierte que si le arruina sus negocios o se atreve a causarle un solo problema, correrá con la misma suerte que Pantaleón.

Humberto descubre los negocios en los que Federico está metido y decide tenderle una trampa para enviarlo a la cárcel, como venganza.

El cuerpo de Teobaldo aparece y Angélica revela a Rosario y Wilmer que ese hombre apareció hace tiempo en su casa preguntando por su hija y que Úrsula lo amenazó de muerte.

Úrsula se asusta cuando ante ella aparece el fantasma de Teobaldo para burlarla y asegurarle que sus días están contados. La mujer le grita que desaparezca, enloquecida, y le asegura que no le arrebatarán nada de lo que le pertenece por lo que matará a Rosario. Sale de casa y se topa con el fantasma de Ignacio, el cual le jura que se vengará de ella. Aparece Wilmer para detenerla por ser sospechosa de los asesinatos de Teobaldo e Ignacio. Ella lo niega todo pero luego al verse cara a cara con Rosario lo acepta y le grita a esta cuanto la ha odiado desde siempre y que se unó a su padre solo para apoderarse de su fortuna, misma de la que gozó con su amante Ignacio haciéndole creer a ella que vivían en la miseria. La pobre Rosario sufre y se desahoga con Consuelo, quien le promete que de ahora en adelante ella y suhijo empezarán una nueva vida, lejos de tanta maldad. Aparece Angélica para pedirle perdón a su prima, a la que hace ver que las dos comparten una misma desgracia: Que sus padres hayan sido asesinados por la misma mujer. Las dos se dan un fuerte abrazo. Luego las tres son sorprendidas por Federico, quien le deja claro a Rosario que jamás permitirá que sea de otro hombre que no sea él, pues está enamorado de ella. 

Rosario deja muy claro a Federico que jamás le correspondera y le aconseja que siga encontrando consuelo en la cama de Lucrecia, su amante. Federico intenta llevársela pero aparece Humberto y lo impide, por lo que pide a las mujeres que se marchen. Ellas lo hacen de inmediato y el hombre le deja claro a Federico que no puede matarlo pues hay tres testigos de que ellos dos se enfrentaron y que, a demás, tiene escondidos los documentos necesarios para comprobar sus nexos con el narcotráfico y quienes son aquellos a los que dstribuye las drogas que incluso terminaron con la vida de su hijo.

Esteban cita a Santiago y Lucrecia para que firmen su divorcio pero la mujer no se presenta por lo que Santiago queda divorciado de ella. Esteban le aconseja que se deje de celos de niñato y haga algo si en verdad ama a Rosario Santos pues ésta está a nada de aceptar una reación con Daniel. Santiago se presenta ante la mujer y le muestra su acta de divorcio pero ella asegura que jamás podrá olvidar sus insultos.

Marielí sale del hospital pero se rehúsa a regresar a casa de Lucrecia, quien la obliga. Sin embargo Berta está del lado de la muchacha y le promete que la protegerá de su madre, la cual la encierra bajo llave para evitar que escape. Jesus Niño aparece y reclama ver a su novia pero Lucrecia no lo deja.

Federico sconoce a Pavlova y con mentiras y calumnias la envenena en contra de Rosario, por lo que la preocupada madre asegura a Daniel que la mujer es una caza fortunas y una cualquiera con un pasado vergonzoso. Una mujer indigna de pertenecer a su familia. Daniel asegura conocer todo sobre Rosario y aún así estar dispuesto a conquistarla hasta convencerla de que sea su esposa. Es por ello que Pavlova pide a Lorna que la ayude a hacerle pasar un mal rato a Rosario para así alentarla a irse de la empresa y alejarla de Daniel. Lorna se niega y aconseja a su amiga que acepte su realidad y no pierda todo lo que tiene por una estupidez y busca a Rosario, a la que suplica que si en verdad ama a Daniel entonces se case con él y lo haga feliz, pero si no es así entonces mejor termine con él pues no sería justo que después él sufra por alguien que no lo ama. Rosario llora y afirma que aprenderá a amarlo pues es un buen hombre. Lorna le asegura que intentarlo no es suficiente. No sospechan que Daniel las está escuchando.

Humberto y Lucrecia se conocen y deciden unirse para separar a Rosario y Santiago de manera definitiva.

Hundida en la cárcel, Úrsula maldice a Rosario Santos y no se arrepiente de haber matado a su padre y a su madre, así como de haberle arrebatado a su hijo con el pretexto de que causaría vergüenza a su familia. La buena Rosario le hace una visita en la que la mujer le confiesa todo y le pregunta porqué está llena de tanta maldad. Úrsula revela que siempre quiso escalar socialmente pero ella, Rosario, se lo impidió, así como le impidió ser madre pues Teobaldo siempre se negó a darle medios hermanos.

Wilmer descubre que Lucrecia fue amante de Gerardo y acude a hacerle preguntas que la ponen demasiado nerviosa, sobre todo cuando le revela que el hombre no se suicidó ni sufrió un paro cardiaco, sino que fue asesinado. Lucrecia llora y pide al hombre que no siga pues su hija los puede escuchar y jura que ella terminó su relación con el psiquiatra mucho tiempo antes de que él muriera.

Santiago habla con Daniel y le asegura que ha quedado divorciado para ser feliz con Rosario y casarse con ella. Ambos discuten y están a punto de llegar a los golpes pero Esteban lo impide y aparece Rosario, quien asegura que se casará con Daniel. Santiago le suplica que no lo haga y le muestra que está divorciado pero ella ya no le cree. Cuando queda a solas con Daniel, llora y le pide perdón pues no puede amarlo ya que su corazón le pertenece a Santiago, al que está dispuesta a olvidar.

Santiago discute nuevamente con Lucrecia, quien le impide ver a Marielí. Ambos discuten y sufren un accidente automovilístico en el que el hombre queda inconsciente. La mujer llama a Daniel para que la ayude y ambos hacen estallar el automóvil por lo que se da a Santiago por muerto, provocando esto un gran dolor a Rosario, quien no sospecha que en realidad el hombre se encuentra atado y cedado bajo los cuidados de Daniel, mientras que Lucrecia juega el papel de esposa viuda abnegada y en duelo. Rosario aparece ante ella para pedirle que deje de fingir y la acusa de la muerte de Santiago. Daniel se aprovecha del dolor de la mujer para pedirle matrimonio y ella acepta. Cuando Pavlova se entera, estalla en rabia y acude a abofetear a la mujer, a la que le revela lo que Federico le contó. Intercede Consuelo y hace saber a Pavlova las intenciones de Federico y Jacinto hacia Rosario y porqué la han calumniado, así como el engaño de Humberto en el pasado. Pavlova loc omprende todo y sabe que la engañaron pero aún así no desea para su hijo a una mujer con pasado. Se marcha y Rosario llora creyendo que la mujer tiene razón pero Consuelo la alienta para que continúe con sus planes de boda.

Wilmer está cada vez más cerca de Federico y se enfrenta a Antolín y Mauro en un tiroteo del que los maleantes huyen. Mauro revela a Antolín que alguna vez habló con Wilmer sin saber que éste es policía.

Santiago reacciona y exige a Humberto que lo deje libre pero éste solo lo maltrata y se burla de él asegurándole que sus días están contados.

Mrielí sufre cuando Lucrecia le hace saber que Santiago murió y que ahora vivirá con ella, bajo sus órdenes, hasta que muera. Marielí le revela cuanto la odia y le jura que jamás la querr´ni aceptará a Federico como su padre. Este por su parte abofetea a Lucrecia cuando descubre la manera en que la mujer trata a su hija. Le asegura que si no la deja en paz y no la deja vivir su vida, él la hará pagar por ello. Ambos se insultan y golpean para luego terminar en la cama.

Al paso de unas semanas Rosario recibe su vestido de novia y es felicitada por Consuelo y Angélica, quienes le auguran un feliz matrimonio. Rosario sin embargo no se siente segura y revela seguir pensando en Santiago, al que sigue amando aún después de muerto. De nueva cuenta la ha escuchado Daniel, quien finge no haberlo hecho y le promete que la hará la mujer más feliz del mundo.

Génesis visita a Humberto, quien se comporta de manera extraña y evita que su hija permanezca mucho tiempo en su casa. Ella le hace saber que ha pensado bien las cosas y su buena relación con Jesús Niño la han hecho comprender que no tiene porqué odiarlo por lo que está dispuesta a que hagan las paces. Él acepta pero la despacha de inmediato por lo que en la muchacha nacen sospechas acerca de su padre, mismas que comparte con Jesús Niño, al que promete que lo ayudará a rescatar a Marielí, presentándose en casa de la muchacha, a la que desea ver, engañando a Lucrecia. Pronto, en complicidad con Berta, la muchacha huye con Marielí, a la que esconde en su casa, donde finalmente la muchacha se ve con Jesús Niño.

Pavlova reprocha a Daniel el empeñarse en destruír su vida al lado de una mujer que no lo ama y se casará con él para olvidarse de otro hombre. Daniel suplica a su madre que deje de atormentarlo e inmizcuirse en sus asuntos sin embargo Pavlova no puede evitarlo pues él es su único hijo. Ante ellos aparece Wilmer para mostrarles que fue Jacinto quien asesinó a Octavio y que este ya no puede pagar su culpa pues está muerto.

Lucrecia estalla en rabia al enterarse de la huida de Marielí y culpa a berta de haberla ayudado. La sirvienta acepta que ayudó a la muchacha así como estar decidida a revelar que fue Lucrecia la que asesinó a Salud para evitar que esta dijera la verdad que ahora todos saben. Lucrecia jura a Berta que no la dejará y la ataca hasta tomarla de los cabellos y ahogarla en la alberca de su casa para luego acudir a casa de Humberto, donde pide ver a Santiago, el cual se encuentra demasiado desmejorado por lo que lo desata para lavarlo, creyendo que el hombre está débil. Santiago la empuja y le hace perder el conocimiento cuando se golpea. Entonces se enfrenta a golpes a Humberto y huye dispuesto a buscar a su hija. Cuando llega a casa descubre el cuerpo de Berta y llama a la policía, misma que se presenta para tomarle declaración. El hombre cuenta a Wilmer lo que le hicieron y éste pronto acude a detener a humberto, al que encuentran herido pues Lucrecia le ha disparado. Lo llevan a urgencias, como detenido, y él también rinde declaración convencido por Wilmer de que es lo mejor para que su sentencia sea leve, mientras que Lucrecia acude a Federico para pedirle ayuda. Él la acusa de ser una estúpida y la esconde mas revela a Antol´n que tarde o temprano tendrá que deshacerse de ella.

Santiago aparece ante Esteban, al que da un buen susto para luego contarle lo que le sucedió. Esteban le aconseja que vaya a buscar a Penélope y hable con ella pues Lucrecia les hizo creer a todos que él había muerto y su amada se casará con Daniel Moncada.

Génesis aconseja a Marielí para que se vista diferente. La ayuda a cambiar su imagen y la muchacha se sorprende al darse cuenta de lo hermosa que es. Cuando Jesús Niño la ve, no lo puede creer y la besa apasionadamente. Luego Marielí se lleva una fuerte impresión cuando por la televisión se entera de que su padre está vivo y que su madre es buscada por la policía. Llora llena de amargura y es consolada por Génesis, quien también descubre que su padre era cómplice de la mujer. Cuando Kenina se entera de esto, acude a su ex marido para reprocharle el llenar de dolor y vergüenza a su hija.

Wilmer está convencido de que Lucrecia ha cometido varios crímenes y pronto encuentra entre las pertenencias de Berta una carta escrita por Salud, donde la mujer revela las fechorías de su hija, descubriendo así que fue Lucrecia quien asesinó a su propia madre.

Santiago y Marielí se encuentran y ella le cuenta el infierno que vivió con su madre y cómo se enteró de que Federico Zambrano es su padre. Santiago la abraza y le jura que ellos siempre serán padre e hija. Marielí le hace saber que Rosario se casará con Daniel. Por esto Santiago busca a la mujer que ama pero Daniel impide que hable con ella y oculta a la mujer que el hombre está vivio por lo que no le permite leer periodicos ni mirar la televisión. Sin embargo la mujer recibe una llamada de Consuelo, a quien Esteban le revela la verdad. Consuelo está a punto de decirle todo a su amiga pero al sospechar que si habla ella no se casará con Daniel, decide callar. Sinn embargo pronto Rosario descubre la verdad cuando frente a ella ve a Santiago, quien le dice que no está muerto y desea casarse con ella. Penélope llora, se deja besar por él, mas lo rechaza pues siente que no puede traicionar a Daniel, mismo al que Pavlova hace saber que ahora que se sabe que Santiago vive, éste no renunciará a la mujer que ama tan facilmente. Sin embargo Daniel está aferrado a Rosario, a la que busca y al besarla se da cuenta de que ella ya no es la misma, sorprendiéndose cuando le revela saber que Santiago vive. Daniel le da la libertad de romper su compromiso pero ella cree que no puede hacerlo y decide seguir adelante por lo que el hombre le promete que el regalo de bodas que le tiene reservado será inolvidable.

Humberto entrega a Wilmer las pruebas para hundir a Federico, quien por su parte decide secuestrar a Rosario para llevársela lejos y hacerla solo suya. En el intento se enfrenta con la policía en un tiroteo en el que ponen a la mujer a salvo y el temible narcotraficante es herido de gravedad y enciado al hospital, donde le enteran que apsará muchos años en la cárcel pues tienen todas las pruebas en su contra. Aún desvalido, Federico se da fuerzas para estrangular a Daniel y es perseguido por la policía, la cual rodea el edificio del hospital por lo que al saberse sin escapatoria, al llegar a la azotea del inmueble, el narcotraficante se enfrenta a Wilmer, al que jura que jamás se entregará ni pisará la cárcel. Se arroja al vacío y muere al impactarse contra el suelo.

Lucrecia se presenta en el funeral de Daniel y se burla de Rosario, a la que llama viuda negra pues todos sus hombres se le mueren y lo mismo sucederá tarde o temprano con Daniel. Ante todos aparece Santiago, quien asegura que lo que dice Lucrecia es mentira y la acusa de asesinato y secuestro. Lucrecia está a punto de ser detenida por la policía pero huye sin que logren detenerla.

Esteban le pide a Consuelo que se asen y ella acepta por lo que se besan apasionadamente. Ante ellos aparece Mauro, quien pide a la mujer que lo ayude pues está metido en líos. Esteban pide al hombre que se entregue, declare lo que sabe, y entonces él lo ayudará. Mauro decide declarar contra Federico y Antolín, quien lo descubre y lo asesina apuñalándolo por la espalda.

Daniel piensa serieamente en lo que Pavlova le dijo respecto a Rosario y teme a que la mujer nunca llegue a amarlo y sus vidas se conviertan en un infierno. Se encuentra con Lorna, quien lo felicita por su prócimo matrimonio y le desea que sea feliz.

Santiago llama a Esteban y le pide que se encargue de buscar a Lucrecia y la detenga pues es capaz de cometer más atrocidades.

Jesús Niño no se repone a la muerte de su padre y asegura a Rosario no guardarle ningun rencor. Rosario se aferra a su hijo, sintiendose culpable, mas él le hace saber que ella no tiene la culpa de las equivocaciones de los demás. Aparece Santiago para hablar con ella y suplicarle que no se case pero Rosario ya está decidida y le suplica que no la busque más ni le haga la vida dificil pues es justo que ya encuentre algo de paz.

Mientras hace unas compras, disfrazada, Lucrecia se lleva una sorpresa terrible cuando la policía la esposa para llevársela presa. Confiesa sus fechorías y es encarcelada, sentenciada a cadena perpetua. Marielí la visita en los separos y se despide de ella, asegurándole que no se volverán a ver nunca más. A la mujer nada le importa y pronto su vanidad y altanería se ven ofscadas cuando al quererse imponer ante las presidiarias, aparece Úrsula para ponerla en su lugar. Ambas mujeres se desgreñan la una a la otra, declarandose enemigas. Lucrecia sufre en la cárcel y Esteban la visita y le informa que ha quedado divorciada de Santiago y no tiene derecho a nada. Llena de rabia, Lucrecia desquita su furia enfrentándose a Úrsula, quien la abofetea y arrastra por los pasillos la prisión. Pronto Lucrecia consigue gasolina con la que sorprende a su enemiga tomando una siesta y la incendia, por lo que Úrsula queda desfigurada por el resto de su vida.

Antolín es detenido por Wilmer y enviado a prisión. Luego el policía celebra con su amada Angélica, a la que pide que se case con él y ella acepta.

Esteban y Consuelo se casan y celebran en una linda recepción con sus allegados. Rosario y Daniel los felicitan y él se incomoda ante la presencia de Santiago, quien es invitado de Esteban, el cual deja claro a Daniel que los dos se tendrán que encontrar pues es su amigo y Rosario amiga de su esposa. Daniel y Santiago se tratan con cordialidad y después hablan de lo que sienten por Rosario, a quien Daniel solo desea hacer feliz y pide a Santiago que él tambien contribuya a esa felicidad.

Jesús Niño es aceptado por Kenina, quien finalmente hace las paces con Rosario y ambas desean que sus hijos sean felices sin las mentiras y engaños de Daniel. A los hermanos se une Marielí, quien es feliz con su enamorado y su nueva amiga pero aún tiene sueños en los que ve a su madre atacándola.

El día de la boda de Rosario llega y todos se visten de gala para la celebración. La mujer llega al altar y se sorprende al descubrir que el hombre que la espera es Santiago, quien le entrega una carta en la que Daniel se despide de ella pues le prometió un regalo inolvidable para el día de su boda y ese regalo es el único hombre que realmente la hará feliz, mientras el se marcha temporalmente al extranjero acompañado de Lorna. Santiago pide a Rosario que sea su esposa y ella acepta por lo que ambos se casan, poniendo así fin a tantos años de mentiras y lágrimas. Terminando así con el calvario de la mujer, con la crúz de Rosario Santos.


Fin





© LA CRUZ DE ROSARIO SANTOS DR. 2015
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